Ecotasa y aforo reducen visitas al Teide; Cabildo refuerza vigilancia

Ecotasa y aforo reducen visitas al Teide; Cabildo refuerza vigilancia

Recurso: El Día

La implementación de la ecotasa y el control de aforo en el Parque Nacional del Teide ha coincidido con una drástica disminución de visitantes y una recaudación de más de 70.000 euros, mientras el Cabildo refuerza la seguridad.

La implementación de la ecotasa y el sistema de control de aforo en el Parque Nacional del Teide ha coincidido con una notable disminución de la afluencia de visitantes, según datos facilitados por la presidenta del Cabildo de Tenerife, Rosa Dávila. La medida, que busca mitigar la presión sobre este espacio natural protegido, ha registrado un descenso significativo en el número de entradas durante su primer mes de aplicación.

Entre el 19 de diciembre y el 19 de enero, el parque registró 38.200 visitas. Sin embargo, en el mes siguiente, del 19 de enero al 19 de febrero, esta cifra se redujo drásticamente a 10.893. Este descenso, si bien atribuido a las nuevas políticas de gestión, también ha estado influenciado por las condiciones meteorológicas adversas que han provocado cierres intermitentes de los accesos al espacio protegido durante el inicio del año, debido a la nieve y el viento.

El sistema de reservas para los senderos de mayor demanda, como Telesforo Bravo y Montaña Blanca, se ha consolidado como una herramienta eficaz para la regulación del flujo de personas. Los datos revelan que el 94,3% de los usuarios registrados no eran residentes en la isla. De los visitantes, un 4% (equivalente a 432 personas) procedían de Tenerife, mientras que 124 eran de otras islas del archipiélago canario. Adicionalmente, 63 plazas fueron ocupadas por guías acreditados del Parque Nacional.

En este primer mes de aplicación, la recaudación por la ecotasa ha superado los 70.000 euros, fondos que, según lo establecido, se destinarán íntegramente a la conservación y protección del Parque Nacional del Teide. Dávila ha defendido la iniciativa como una medida esencial para salvaguardar la identidad local y preservar los ecosistemas más vulnerables del parque.

En paralelo a estas medidas de control de acceso, el Cabildo ha anunciado un refuerzo significativo de los efectivos de seguridad y vigilancia en el Parque Nacional. La presidenta insular ha detallado que, a finales de mes, el número de agentes de Medio Ambiente adscritos al parque pasará de dos a trece. A ellos se sumarán dieciséis guardas rurales, cuya misión será garantizar la seguridad del entorno y la respuesta ante incidentes que puedan comprometer su integridad. Este incremento de personal se centrará en los accesos, miradores y senderos, con el objetivo de preservar el patrimonio natural y asegurar la protección de los visitantes.