
Tegueste impulsa la educación ambiental con nuevos manuales pedagógicos sobre Anaga
El CEIP Melchor Núñez Tejera, en Tegueste, ha presentado tres manuales pedagógicos para fomentar la educación ambiental y la conexión del alumnado con la Reserva de la Biosfera de Anaga.
La educación ambiental en Canarias da un paso adelante con la reciente presentación de tres manuales pedagógicos impulsados por el CEIP Melchor Núñez Tejera, en Tegueste, tal y como ha comunicado el consistorio local. Esta propuesta, que se enmarca en la iniciativa denominada ‘Conoce tu entorno: del cole al monte’, busca integrar el aprendizaje académico con la realidad geográfica de la Reserva de la Biosfera de Anaga, un espacio de alto valor ecológico que requiere de herramientas específicas para su divulgación entre las nuevas generaciones.
El proyecto, que cuenta con el respaldo financiero del Ayuntamiento, se articula a través de tres ejes temáticos: el aprovechamiento hídrico, la biodiversidad de la laurisilva y la geología vinculada al almagre. Estos cuadernos no funcionan únicamente como material de consulta, sino que proponen una metodología activa. A través de ejercicios de exploración sensorial, dibujo y registro escrito, el alumnado de Educación Primaria es invitado a interactuar directamente con el medio, utilizando herramientas de observación que fomentan una conexión tangible con el ecosistema de Pedro Álvarez.
Más allá del valor didáctico de las publicaciones, la estrategia pedagógica destaca por su enfoque colaborativo. La institución municipal y la dirección del centro han diseñado un modelo donde los estudiantes asumen un rol activo, convirtiéndose en guías para otros centros escolares. Este intercambio de experiencias no solo refuerza el aprendizaje vivencial, sino que fomenta la cohesión social y el sentido de pertenencia hacia el patrimonio natural.
Esta labor de prospección y sistematización de rutas, que comenzó a gestarse en 2012 bajo el amparo del Consejo Escolar, cobra especial relevancia en un contexto donde la preservación de los espacios protegidos depende, en gran medida, de la concienciación ciudadana desde la infancia. Al convertir el entorno rural en un aula abierta, el proyecto trasciende la mera instrucción teórica, consolidándose como una herramienta de gestión comunitaria que vincula la conservación del paisaje con la formación cívica de los menores.