El aeropuerto de Tenerife Sur, bajo la lupa internacional por las graves demoras en el control de pasaportes

El aeropuerto de Tenerife Sur, bajo la lupa internacional por las graves demoras en el control de pasaportes

Recurso: Diario de Avisos

El aeropuerto de Tenerife Sur enfrenta críticas internacionales por graves demoras en el control de pasaportes, causadas por fallos técnicos en el nuevo sistema biométrico de la Unión Europea que afectan la competitividad turística de la isla.

La operatividad de los aeropuertos españoles, y en particular el de Tenerife Sur, se encuentra bajo un intenso escrutinio internacional tras la publicación de diversos informes que señalan a esta infraestructura como uno de los puntos con mayores demoras en el control de pasaportes de toda Europa. Tal y como recogen análisis recientes del Daily Mail, la organización de consumidores Which? y la aerolínea Ryanair, el aeródromo tinerfeño —junto al de Lanzarote— encabeza los listados de terminales con mayores tiempos de espera para los viajeros, una situación que ha trascendido las fronteras nacionales y ha sido identificada como un problema recurrente en otros nodos estratégicos como Madrid, Alicante, Málaga, Berlín o París-Beauvais.

El origen de este cuello de botella se sitúa en la implementación del Sistema de Entradas y Salidas (EES) de la Unión Europea. Este mecanismo, diseñado para digitalizar el registro de ciudadanos extracomunitarios mediante la captura de datos biométricos —huellas e imagen facial—, se convirtió en un requisito obligatorio el pasado 10 de abril, tras un despliegue inicial iniciado en octubre de 2025. Lejos de agilizar el tránsito fronterizo, la tecnología ha generado un efecto adverso: en el caso específico de Tenerife Sur, la infraestructura técnica presenta deficiencias críticas, con apenas cinco de las 36 máquinas instaladas operando con normalidad, lo que supone que un 85% de los dispositivos registra fallos de conectividad o errores en los sistemas de acceso desde noviembre.

Este escenario ha provocado que, en determinados aeródromos del continente, el tiempo necesario para completar el control de pasaportes se haya triplicado. La situación ha encendido las alarmas en el tejido empresarial canario, que observa con preocupación el impacto reputacional sobre el principal mercado emisor de turistas. Javier Cabrera, presidente del Círculo de Empresarios del Sur de Tenerife (CEST), ha calificado la gestión de este despliegue como una muestra de desatención hacia la isla, advirtiendo que la percepción negativa de los visitantes sobre la puerta de entrada al destino podría comprometer la competitividad turística a largo plazo.

El debate se centra ahora en la brecha entre la planificación normativa de la UE y la realidad operativa en los aeropuertos. Mientras el EES busca reforzar la seguridad en el espacio Schengen, la falta de fiabilidad de los equipos biométricos ha transformado una herramienta de modernización en un obstáculo logístico. La inclusión de Tenerife Sur en la lista de los 16 puntos conflictivos señalados por Ryanair subraya la urgencia de una intervención técnica que resuelva las incidencias en el hardware, evitando que las deficiencias en el control fronterizo sigan lastrando la experiencia del viajero y la imagen exterior de las infraestructuras españolas.