TEA Tenerife acoge una propuesta pedagógica para democratizar el acceso a los archivos institucionales

TEA Tenerife acoge una propuesta pedagógica para democratizar el acceso a los archivos institucionales

Recurso: Diario de Avisos

TEA Tenerife Espacio de las Artes acoge este fin de semana el taller Todo es un problema de la voz, una iniciativa que invita al público a reconfigurar los archivos institucionales mediante la experimentación y la intervención directa.

La gestión de los archivos institucionales atraviesa un momento de profunda revisión crítica, donde la labor de custodia tradicional está siendo sustituida por metodologías que buscan democratizar el acceso al conocimiento. Tal y como recoge la información difundida por TEA Tenerife Espacio de las Artes, el centro acoge este fin de semana una propuesta pedagógica que cuestiona la rigidez de las clasificaciones documentales mediante la intervención directa de los usuarios sobre el material bibliográfico.

Bajo el título Todo es un problema de la voz, los artistas Shabely Estévez y Mike Batista lideran una iniciativa que trasciende la consulta pasiva. El proyecto, enmarcado en el programa Onda Corta. Laboratorio de documentación, propone un ejercicio de subversión narrativa donde los participantes no solo interactúan con los fondos, sino que reconfiguran el sentido de los documentos mediante la presencia física y la experimentación. Esta práctica se alinea con las corrientes contemporáneas de la museología, que entienden el archivo no como un depósito estático, sino como un organismo vivo capaz de generar nuevas lecturas a partir de la interacción entre el lector y el objeto custodiado.

La actividad se desarrollará en dos jornadas: este viernes, en horario de tarde de 16:00 a 20:00 horas, y el sábado, con una sesión doble que abarca de 10:00 a 14:00 y de 16:00 a 20:00 horas. La participación es abierta al público general sin coste alguno, aunque requiere una reserva previa de plaza a través de la dirección de correo electrónico ondacorta.tea@gmail.com. Con esta propuesta, el centro tinerfeño busca poner en valor la capacidad de los creadores para desarticular los discursos hegemónicos que suelen regir la organización de las colecciones públicas, fomentando un espacio de contacto directo donde la voz del lector se convierte en el eje central de la experiencia documental.