
El TEA proyecta 'Solomamma', una mirada a la crianza monoparental
El TEA Tenerife Espacio de las Artes proyecta este fin de semana Solomamma, el largometraje debut de Janicke Askevold que explora los desafíos y la realidad de la crianza monoparental a través de testimonios reales.
La cartelera del TEA Tenerife Espacio de las Artes acoge este fin de semana una propuesta cinematográfica que pone el foco en los nuevos modelos de familia y los desafíos de la crianza monoparental. Tal y como recoge la información difundida sobre la programación del centro tinerfeño, el recinto proyectará desde este viernes hasta el domingo, a las 19.00 horas, Solomamma, el largometraje con el que la cineasta Janicke Askevold debuta en el formato largo.
La cinta, que ha obtenido el reconocimiento del Jurado Ecuménico en el Festival de Locarno y el galardón de la crítica en el BCN Film Fest, articula su narrativa a partir de testimonios reales. El guion se nutre de las experiencias de mujeres que han optado por la maternidad en solitario, recurriendo mayoritariamente a técnicas de reproducción asistida. Este enfoque documental traslada a la pantalla las tensiones entre las expectativas sociales, la gestión de la presión externa y la búsqueda de identidad personal dentro de estructuras familiares no tradicionales.
El reparto, encabezado por Lisa Loven Kongsli, Herbert Nordrum, Nasrin Khusrawi y Rolf Kristian Larsen, da vida a una historia que se exhibirá en su idioma original, noruego, acompañada de subtítulos en castellano. La obra supone un paso más en la trayectoria de Askevold, cuya formación académica se desarrolló en el Atelier Theatral de Création en Francia. Tras una etapa dedicada a la dirección teatral en París, la realizadora ha ido consolidando su carrera audiovisual con trabajos previos como el cortometraje Le Contrat (2020) y su participación en la serie Sammen Alene (2021).
La relevancia de esta proyección reside en su capacidad para visibilizar una realidad demográfica en auge en Europa: el incremento de los hogares monoparentales. Mientras que el marco jurídico español ha avanzado en la protección de estos modelos —especialmente a través de la Ley de Familias y la equiparación de derechos en la Seguridad Social—, el cine contemporáneo actúa como un espejo necesario para normalizar estas trayectorias vitales. La obra de Askevold se suma así a un corpus cinematográfico que, lejos de la idealización, aborda la complejidad emocional de la crianza sin pareja, un fenómeno que, más allá de la anécdota, plantea interrogantes profundos sobre la pertenencia y la autonomía en la sociedad actual.