
El TEA de Tenerife dedica su ciclo de cine estival a las películas clave de 1976
El centro TEA Tenerife Espacio de las Artes organiza durante el mes de julio el ciclo cinematográfico gratuito "50 años después", que proyectará cuatro títulos emblemáticos de 1976 para analizar las transformaciones sociales y culturales de aquella década.
Tal y como ha informado el centro cultural TEA Tenerife Espacio de las Artes, la institución ha diseñado una propuesta cinematográfica estival que pone el foco en el año 1976. Bajo la coordinación de Emilio Ramal, responsable del área de cine y vídeo del recinto, el ciclo titulado "50 años después" propone un ejercicio de memoria histórica y cultural al recuperar cuatro títulos que, estrenados hace medio siglo, marcaron un punto de inflexión en la narrativa y la estética del séptimo arte.
La selección no es casual, pues las obras elegidas actúan como termómetro de las transformaciones sociopolíticas que definieron la década de los setenta. La programación, que se desarrollará cada jueves a las 19:00 horas con acceso gratuito hasta completar el aforo, comenzará con Cría cuervos, la cinta de Carlos Saura que retrata la transición española a través de la mirada infantil. El ciclo continuará el 13 de julio con Rocky, el drama deportivo de John G. Avildsen que supuso un hito en la industria de Hollywood al obtener el reconocimiento de la Academia.
La segunda mitad del mes abordará temáticas de mayor complejidad psicológica y transgresión. El 20 de julio se proyectará El imperio de los sentidos, de Nagisa Oshima, un filme que, debido a su contenido explícito, cuenta con una restricción de edad para mayores de 18 años. El cierre del ciclo, programado para el 27 de julio, correrá a cargo de Taxi Driver, la obra de Martin Scorsese que disecciona la alienación urbana en el Nueva York de la posguerra de Vietnam.
Este tipo de iniciativas de programación pública no solo cumplen una función de exhibición, sino que actúan como herramientas de análisis crítico. Al revisitar estas piezas en versión original subtitulada, el espectador contemporáneo tiene la oportunidad de observar cómo el cine de 1976 logró capturar las tensiones de una época marcada por el fin de dictaduras, la crisis de los valores tradicionales y la emergencia de nuevas formas de entender la violencia y el deseo en la gran pantalla.