Transporte sanitario: la odisea de una pareja en Taganana

Transporte sanitario: la odisea de una pareja en Taganana

Recurso: Diario de Avisos

Una pareja de sexagenarios en Taganana denuncia las graves deficiencias del transporte sanitario no urgente en zonas rurales de Canarias, afectando el tratamiento vital de diálisis de Patrick por la irregularidad y largas esperas de las ambulancias.

La situación de una pareja de sexagenarios residentes en Taganana, Anaga, pone de manifiesto las dificultades y deficiencias en el acceso al transporte sanitario no urgente en zonas rurales de Canarias, un servicio fundamental para garantizar la continuidad asistencial y la dignidad de los pacientes dependientes. Según ha trascendido, Patrick, un hombre que requiere sesiones de diálisis tres veces por semana tras una intervención por cáncer de próstata, se enfrenta a constantes problemas para recibir el tratamiento debido a la irregularidad y las prolongadas esperas del servicio de ambulancias.

Patrick, quien se desplaza en silla de ruedas, necesita ser trasladado desde su domicilio en Taganana hasta el Hospital Quirón en Santa Cruz de Tenerife. Su esposa, Nora, denuncia que, en numerosas ocasiones, las ambulancias no acuden a recogerlo, alegando la distancia o la necesidad de atender a otros pacientes. Esta situación se ha agravado recientemente, ya que una lesión en la pierna de Nora le impide conducir, dejándolo sin la alternativa de ser llevado en coche particular, como había ocurrido previamente.

Además de la falta de recogida, la pareja critica la gestión de los trayectos de vuelta. Los vehículos de transporte sanitario no urgente del Servicio Canario de la Salud, al trasladar a varios enfermos simultáneamente, pueden tardar hasta cuatro horas en regresar a Patrick a su hogar una vez finalizada la diálisis. Nora relata que, con frecuencia, su marido es el primer paciente en ser recogido y el último en ser devuelto, llegando a casa entre las nueve y las diez de la noche, tras horas de tratamiento y sin haber podido comer, mientras la ambulancia recorre diferentes puntos de Santa Cruz, incluyendo zonas distantes como Añaza, para dejar a otros usuarios.

Ante esta problemática, la familia ha presentado quejas formales ante la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias y ha solicitado la intermediación del Hospital Quirón. Aunque el centro hospitalario ha mostrado su disposición a colaborar, la pareja asegura que, hasta la fecha, la situación no ha experimentado ninguna mejora, persistiendo la demanda de un servicio de recogida más temprano y con mayor frecuencia para asegurar el cumplimiento de un tratamiento vital.