
Tacoronte implementará un sistema de recogida selectiva de orgánica con incentivos fiscales
Tacoronte implementará un nuevo sistema de recogida selectiva de materia orgánica que premiará con una reducción del 20% en la tasa de basuras a los ciudadanos que realicen una correcta separación de residuos o practiquen el autocompostaje.
La gestión de residuos en Tacoronte experimentará un cambio estructural en las próximas semanas con la implementación de un sistema de recogida selectiva de materia orgánica, una iniciativa que, según ha avanzado el diario local El Día, posiciona al municipio como un referente en la gestión de biorresiduos en Tenerife. Este despliegue no solo responde a la necesidad de optimizar el tratamiento de desechos, sino que introduce un modelo de incentivos fiscales vinculado directamente al comportamiento ciudadano.
El despliegue técnico contempla la instalación de 144 depósitos metálicos de carga lateral, cada uno con una capacidad de 2.400 litros, lo que supone triplicar el volumen de los actuales contenedores de fracción resto. La operativa de estos nuevos puntos de vertido estará restringida mediante un sistema de apertura electrónica que requiere una tarjeta identificativa, la cual se obtiene acreditando el pago de la tasa municipal de basuras. El Ayuntamiento prevé, además, integrar en el futuro un sistema de acceso mediante aplicaciones móviles, actualmente en fase de pruebas.
El éxito de este modelo de economía circular depende de la rigurosidad en la separación en origen. Los usuarios deberán depositar exclusivamente restos de alimentos, posos de café, flores y residuos de papel de cocina, utilizando obligatoriamente bolsas compostables. El incumplimiento de estas pautas de segregación compromete la viabilidad del compostaje posterior, un desafío técnico que las administraciones locales enfrentan para cumplir con las directivas europeas sobre residuos.
Para fomentar la participación, el Consistorio ha vinculado el uso del servicio a un esquema de bonificaciones fiscales. Los contribuyentes que acrediten un uso periódico —definido como un mínimo de 50 depósitos distribuidos a lo largo de 36 semanas— podrán beneficiarse de una reducción del 20% en la tasa anual de residuos. Esta misma rebaja impositiva se aplicará a aquellos residentes que opten por el autocompostaje doméstico, una medida que busca descentralizar la gestión de la materia orgánica y reducir la huella de carbono asociada al transporte de residuos.
Este enfoque, ratificado por el concejal de Residuos Sólidos, Eduardo Dávila, subraya la transición hacia políticas públicas donde la fiscalidad ambiental actúa como palanca de cambio. Al incentivar la correcta separación, el municipio no solo busca mejorar sus índices de reciclaje, sino también mitigar el impacto ambiental derivado de la acumulación de materia orgánica en vertederos, alineándose con los objetivos globales de lucha contra el cambio climático.