Tacoronte inicia una intervención de ingeniería sin precedentes para erradicar un foco de termitas subterráneas

Tacoronte inicia una intervención de ingeniería sin precedentes para erradicar un foco de termitas subterráneas

Recurso: El Día

Las autoridades de Tenerife han iniciado una intervención de ingeniería civil en Tacoronte para eliminar un foco de termitas subterráneas mediante la construcción de una balsa de tratamiento automatizado que neutralizará 7.000 metros cúbicos de residuos vegetales infestados.

La gestión de la plaga de termitas subterráneas (Reticulitermes flavipes) en Tacoronte ha alcanzado un punto de inflexión técnico. Tal y como recoge la información publicada recientemente, las autoridades han optado por una intervención de ingeniería civil sin precedentes en la zona para neutralizar un foco de infestación localizado en una parcela privada, donde se acumulan cerca de 7.000 metros cúbicos de residuos vegetales procedentes de labores de jardinería municipal.

La magnitud del acopio ha obligado a Tragsatec, entidad responsable de la erradicación por encargo del Cabildo de Tenerife, a levantar una infraestructura específica de hormigón. Esta estructura, que funcionará como una balsa de tratamiento automatizado, permitirá aplicar biocidas sobre el material astillado en un entorno controlado, evitando así los riesgos asociados a otras alternativas, como la incineración, que fue descartada por su peligrosidad. Según los plazos previstos, la operativa comenzará en el plazo de un mes y se prolongará durante un trimestre, siempre que las condiciones técnicas lo permitan.

El trasfondo de esta actuación revela un desafío logístico considerable: la necesidad de eliminar esta fuente de alimento para que los 2.200 cebos instalados en un perímetro de 100.000 metros cuadrados resulten efectivos. La presencia de tal volumen de restos vegetales actúa como un competidor directo de los dispositivos de control, dificultando la erradicación del insecto en el área afectada.

Desde el Ayuntamiento de Tacoronte, el concejal de Medio Ambiente, Iván Hernández Machín, ha defendido la gestión municipal, señalando que la acumulación de restos en la parcela ha servido, paradójicamente, como un punto de contención que ha evitado la dispersión de la plaga hacia las viviendas colindantes. No obstante, la Asociación de Afectados por Termitas Subterráneas ha cuestionado la falta de control en el depósito de estos residuos, un fenómeno que se remonta a las prácticas habituales de la empresa contratada para el mantenimiento de zonas verdes. Aunque el edil ha solicitado una revisión de los protocolos de traslado de restos vegetales —que deberían haber sido derivados a la planta de El Pris—, la incertidumbre sobre el origen exacto del foco persiste, dado que la presencia de esta especie invasora en la isla es un problema recurrente desde 2017.

Por el momento, la situación se considera bajo control y sin afectación directa a los inmuebles residenciales, según han trasladado los técnicos a los vecinos en las recientes sesiones informativas. La prioridad absoluta de las administraciones implicadas es ahora la clausura definitiva de este vertedero improvisado, cuya existencia ha condicionado la estrategia de contención biológica en el municipio.