
Tacoronte frena desaladora de Mesa del Mar por falta de permisos
El Ayuntamiento de Tacoronte ha paralizado las obras de la desaladora portátil de Mesa del Mar, ejecutadas por Teideagua, por la falta de permisos necesarios.
El Ayuntamiento de Tacoronte ha pedido a la empresa Teideagua que presente todos los permisos necesarios para seguir construyendo la desaladora portátil de Mesa del Mar. Esta planta es un proyecto del Cabildo de Tenerife para ayudar al sector agrícola, que sufre una grave escasez de agua. Hay planes similares en Fonsalía (Guía de Isora), Valle de Güímar, Valle de La Orotava y Granadilla.
Según explicó Tarsis Morales, concejal de Urbanismo, el Ayuntamiento se reunió con la empresa después de recibir quejas de los vecinos. En esa reunión, los responsables de Teideagua detallaron el proyecto: primero, se harían dos pozos para ver si hay suficiente agua. Si es así, se instalaría una desaladora pequeña dentro de una galería de agua, junto con un pozo para tratar los residuos.
Sin embargo, al revisar los documentos que Teideagua presentó en la reunión, el Ayuntamiento vio que faltaban varios informes sectoriales importantes para garantizar que la obra se pudiera hacer correctamente.
Tarsis Morales añadió que, al darse cuenta de que no tenían esos permisos, la empresa paró las obras. No las reanudarán hasta que consigan todas las autorizaciones. Después, el Ayuntamiento, que ya ha abierto un expediente, estudiará las posibles consecuencias de instalar esta desaladora en la zona costera.
Por otro lado, Nueva Canarias (NC), el principal partido de la oposición, afirma que el Gobierno municipal (formado por PSOE, CC y PP) solo decidió actuar después de que su portavoz, José Daniel Díaz, pidiera información sobre el expediente.
Díaz explica en un comunicado que se comprobó que las perforaciones se hicieron sin permiso y que la instalación de la desaladora tampoco tenía las autorizaciones necesarias, lo que provocó su paralización inmediata. Además, señala que la obra no cuenta con los trámites para ocupar un espacio público, como si tuvieran "carta blanca" para hacer lo que quisieran.
“No hay informes sectoriales, ni del Consejo Insular de Aguas, ni de la Dirección General de Costas, ni de impacto ambiental”, insiste Díaz, culpando de todo al grupo de gobierno.