
El Mercadillo del Agricultor de Tacoronte celebra 45 años como referente de la venta directa en Canarias
El Mercadillo del Agricultor de Tacoronte celebrará el próximo 5 de octubre su 45º aniversario, consolidado como un referente de venta directa y soberanía alimentaria en Canarias con un volumen de negocio anual superior al millón de euros.
El Mercadillo del Agricultor de Tacoronte se prepara para conmemorar sus 45 años de trayectoria, un hito que pone de relieve la resiliencia del modelo de venta directa en el sector primario canario. Según ha trascendido recientemente, la efeméride se celebrará el próximo 5 de octubre en el Auditorio Capitol a partir de las 19:00 horas, en un acto diseñado para reconocer la labor de los impulsores originales y de los profesionales que han garantizado la continuidad de este espacio comercial.
Más allá de la celebración, el aniversario permite analizar la evolución de un proyecto que, desde su puesta en marcha en 1981, ha servido como referente para la creación de infraestructuras similares en todo el archipiélago. Inspirado en las experiencias previas de la Vega de San Mateo, el mercado de Tacoronte ha logrado transformar la comercialización agraria local, pasando de una estructura improvisada a un recinto de 1.500 metros cuadrados en el barrio de San Juan. Este modelo no solo ha profesionalizado la venta, sino que ha integrado controles técnicos rigurosos, especialmente en lo relativo a la seguridad alimentaria y el uso de fitosanitarios, adaptándose a las exigencias normativas vigentes.
La relevancia económica de este enclave es notable: con 106 puestos operativos cada fin de semana, el mercado registra un volumen de negocio anual superior a los 1,1 millones de euros, con una media de ventas semanales que supera los 20.000 euros. Esta actividad sostiene a un número significativo de familias del municipio, consolidando la viabilidad de las explotaciones agrarias locales. La afluencia constante, cifrada en unos 3.000 visitantes por fin de semana, demuestra la fidelidad de un consumidor que prioriza el producto de proximidad.
La oferta ha experimentado una diversificación constante, integrando desde variedades tradicionales —como la cebolla de Guaynonge o las papas antiguas— hasta cultivos tropicales como el mango, la pitaya o el lichi, además de productos pesqueros de la Cofradía del Pris y una creciente oferta de repostería artesanal. Esta capacidad de adaptación quedó patente durante la crisis sanitaria de 2019, periodo en el que la implementación de sistemas de venta online permitió mantener el servicio sin interrupciones.
Este aniversario no solo celebra la longevidad de una iniciativa, sino que subraya la importancia de los circuitos cortos de comercialización como herramienta de soberanía alimentaria y dinamización rural. La transición desde los primeros puestos informales hasta la actual gestión técnica profesionalizada refleja una hoja de ruta que, a juicio de los productores y consumidores encuestados, mantiene un alto índice de satisfacción y una clara vocación de permanencia en el tejido socioeconómico de Tenerife.