
Taburiente celebra sus 50 años de trayectoria con un concierto conmemorativo en el Teatro Leal
El grupo Taburiente celebra este viernes en el Teatro Leal de La Laguna su 50 aniversario con el concierto "50 años y +", conmemorando cinco décadas como referente de la identidad sonora y la Nueva Canción Canaria.
La trayectoria de Taburiente no solo representa una cronología de éxitos discográficos, sino que constituye un pilar fundamental en la construcción de la identidad sonora del Archipiélago. Tal y como recoge la información difundida sobre su actualidad, la formación conmemora este viernes, a partir de las 20.30 horas en el Teatro Leal de La Laguna, su medio siglo de actividad ininterrumpida con el recital titulado 50 años y +.
Más allá de la efeméride, este concierto permite analizar la evolución de un colectivo que, desde su origen en 1974 de la mano de Luis Morera, Miguel Pérez y Manolo Pérez, supo articular un lenguaje propio. La banda se consolidó como un referente de la denominada Nueva Canción Canaria, logrando integrar la tradición folclórica con influencias de la música de autor y sonoridades globales. Este proceso de hibridación, que tuvo hitos tempranos con los lanzamientos de 1976 y 1978, marcó un punto de inflexión en la escena cultural de las Islas, alejándose de los cánones establecidos hasta aquel momento.
El análisis de su discografía revela una transformación constante. La etapa iniciada en los años ochenta, marcada por la incorporación de Luisa Machado y Alberto Méndez, supuso una apertura hacia temáticas vinculadas al ecologismo y al pacifismo, además de una exploración de ritmos norteafricanos. Este periodo, que abarcó trabajos como A Tara o Atlántico, demostró la capacidad del grupo para adaptarse a nuevos contextos sociopolíticos sin perder su esencia.
Aunque el ritmo de publicación de álbumes experimentó un descenso tras la salida de Astral en 1991, la vigencia de Taburiente se ha mantenido gracias a una presencia constante en los escenarios bajo la dirección de Morera. El repertorio que sonará en La Laguna, incluyendo piezas fundamentales como A la Caldera o Ach-Guañac, funciona como un archivo vivo de la memoria colectiva canaria, reafirmando el compromiso del grupo con el patrimonio natural y cultural que ha definido su discurso artístico durante cinco décadas.