
Restringen el baño en Las Teresitas por la presencia de carabelas portuguesas
Las autoridades de Santa Cruz de Tenerife han restringido el baño en la playa de Las Teresitas tras la aparición de ejemplares de carabela portuguesa.
La presencia de ejemplares de Physalia physalis, conocida popularmente como carabela portuguesa, ha forzado a las autoridades de Santa Cruz de Tenerife a restringir el baño en la playa de Las Teresitas, tal y como han informado medios locales este mediodía. La activación de los protocolos de seguridad ha derivado en el izado de la bandera amarilla junto a la enseña específica de fauna marina, una medida preventiva que busca minimizar el riesgo para los usuarios en un momento de alta ocupación estacional.
Este suceso adquiere una relevancia particular al coincidir con el periodo vacacional de Semana Santa, fechas en las que el litoral capitalino registra una de sus mayores densidades de bañistas. Ante este escenario, los equipos de salvamento han intensificado las labores de vigilancia, instando a la ciudadanía a extremar la prudencia ante la peligrosidad que entraña este organismo.
Desde una perspectiva biológica, es preciso recordar que la carabela portuguesa no pertenece a la familia de las medusas, sino que se clasifica como un sifonóforo: una colonia de pólipos que operan de manera coordinada. Su toxicidad es multifactorial, al poseer componentes neurotóxicos, citotóxicos y cardiotóxicos. Los expertos subrayan que el peligro persiste incluso si el ejemplar se encuentra sin vida sobre la arena, por lo que el contacto con sus tentáculos debe evitarse bajo cualquier circunstancia.
En caso de producirse una exposición accidental, los protocolos sanitarios recomiendan actuar con celeridad para frenar la extensión del veneno. Asimismo, las autoridades insisten en que cualquier síntoma de gravedad —como disnea, arritmias o inflamaciones desproporcionadas— debe ser tratado de forma urgente a través del servicio de emergencias 1-1-2 o mediante el traslado inmediato a un centro hospitalario. La situación en la costa tinerfeña permanece bajo supervisión constante mientras se evalúa la evolución de la presencia de estos ejemplares en la zona de baño.