El Supremo ratifica nueve años de cárcel para dos hermanos por un intento de homicidio en Santa Úrsula

El Supremo ratifica nueve años de cárcel para dos hermanos por un intento de homicidio en Santa Úrsula

Recurso: El Día

El Tribunal Supremo ha ratificado la condena de nueve años de prisión a dos hermanos por el intento de homicidio de un vecino en Santa Úrsula tras desestimar sus recursos de casación.

La Sala de lo Penal del Tribunal Supremo ha ratificado la sentencia que impone nueve años de prisión a dos hermanos por el intento de homicidio de un vecino en Santa Úrsula, un suceso ocurrido en octubre de 2023. Tal y como recoge el fallo del alto tribunal, se confirma la calificación jurídica de los hechos, desestimando los recursos de casación presentados por la defensa, que pretendía rebajar la condena al considerar que la agresión debía tipificarse únicamente como un delito de lesiones.

El análisis de los magistrados subraya la concurrencia de alevosía en el ataque, al determinar que los agresores irrumpieron de forma sorpresiva en el domicilio de la víctima tras violentar la entrada. La resolución judicial pone el foco en la naturaleza de los instrumentos utilizados —un hacha y un cuchillo— y en la localización de los impactos, dirigidos a zonas anatómicas críticas, lo que invalida la tesis de los recurrentes sobre la supuesta ausencia de ánimo homicida. Asimismo, el tribunal ha desestimado la aplicación de atenuantes por consumo de alcohol, al no haberse aportado pruebas que sustenten una merma en las capacidades volitivas de los condenados durante el episodio.

Más allá de la pena privativa de libertad, la sentencia impone un régimen de control post-penitenciario que incluye ocho años de libertad vigilada, una orden de alejamiento de 500 metros respecto al perjudicado y la prohibición expresa de residir en el municipio donde ocurrieron los hechos. El fallo también detalla un complejo esquema de responsabilidad civil: los condenados deberán sufragar de forma conjunta una indemnización de 2.760 euros, además de compensar al Servicio Canario de la Salud por la asistencia prestada. A esto se suman multas específicas por los daños materiales ocasionados en el inmueble y en un vehículo particular, cuya cuantía asciende a 3.240 euros en el caso de uno de los hermanos.

El trasfondo de este suceso, según se desprende de las diligencias judiciales, radica en una escalada de tensiones vecinales previas. Los testimonios recabados durante el proceso apuntan a conflictos derivados de la convivencia, incluyendo quejas por ruidos y discrepancias sobre comportamientos incívicos en la vía pública, lo que permite contextualizar el ataque dentro de una dinámica de hostilidad acumulada. La solidez del relato de la víctima, quien logró sobrevivir a pesar de la gravedad de las heridas y la pérdida de consciencia durante el asalto, ha sido un pilar fundamental para que el Supremo avalara la valoración probatoria realizada previamente por el Tribunal Superior de Justicia de Canarias, cerrando así la vía judicial ordinaria para este caso.