Un estudio de la ULL reconstruye 12.000 años de historia climática y humana en Tenerife

Un estudio de la ULL reconstruye 12.000 años de historia climática y humana en Tenerife

Recurso: El Día

Un estudio de la Universidad de La Laguna ha reconstruido 12.000 años de historia climática y humana en Tenerife mediante el análisis sedimentario del Malpaís de Rasca, aportando datos clave sobre la resiliencia del ecosistema insular y las prácticas ganaderas de los antiguos guanches.

La reconstrucción climática del archipiélago canario ha dado un salto cualitativo gracias a un estudio liderado por la Universidad de La Laguna (ULL), cuyos resultados han sido difundidos recientemente. A través del análisis de los estratos sedimentarios en el Malpaís de Rasca, en el sur de Tenerife, el equipo científico ha logrado trazar una línea temporal de 12.000 años, superando con creces las expectativas iniciales del proyecto IMPACT —financiado por la Fundación CajaCanarias y la Obra Social "la Caixa"—, que originalmente se limitaba a examinar los últimos dos milenios.

Este registro sedimentario, que abarca la totalidad del Holoceno, ofrece una perspectiva inédita sobre la resiliencia de los ecosistemas insulares frente a las fluctuaciones ambientales. Según explica Margarita Jambrina, coordinadora del grupo de Geoquímica Ambiental y Cambio Global de la ULL, la investigación permite observar cómo el territorio ha respondido históricamente a las variaciones climáticas, un conocimiento esencial para calibrar los modelos predictivos sobre el calentamiento global y sus efectos en entornos insulares.

El estudio destaca por su enfoque multidisciplinar, al integrar la paleoclimatología con la arqueología. Entre los hallazgos más significativos se encuentra la evidencia del denominado "Sáhara Verde" o Periodo Húmedo Africano, que dejó su impronta en Tenerife entre hace 12.000 y 8.200 años, confirmando la existencia de condiciones de humedad superiores a las actuales y episodios de transformación climática acelerada. Este dato es crucial, pues subraya que la respuesta de la naturaleza canaria ante estos fenómenos no ha sido uniforme, sino heterogénea.

Más allá de la climatología, el análisis de los sedimentos ha arrojado luz sobre la huella humana en el Malpaís de Rasca. Las excavaciones han permitido identificar restos de fauna doméstica y biomarcadores fecales de ganado ovino, lo que corrobora que las poblaciones guanches no solo dependían de los recursos marinos, sino que practicaban una ganadería activa. Asimismo, el registro ha servido como cronista de la historia reciente: se han detectado trazas de plaguicidas agrícolas, hoy prohibidos por la normativa comunitaria, que fueron empleados durante la década de los cuarenta del siglo pasado.

La relevancia de este trabajo radica en su capacidad para dotar a la comunidad científica de una herramienta de validación para los escenarios climáticos venideros. Al comprender la capacidad de adaptación del paisaje ante las alteraciones del pasado, los investigadores disponen ahora de una base empírica más sólida para anticipar los desafíos ambientales que afrontará el archipiélago en las próximas décadas.