Una investigación revela que el origen del "Riqui Raca" no es británico, sino estadounidense

Una investigación revela que el origen del "Riqui Raca" no es británico, sino estadounidense

Recurso: El Día

Una investigación del filólogo Agustín Prunell-Friend revela que el emblemático cántico "Riqui Raca" del CD Tenerife no tiene origen británico, sino que deriva de los rocket cheers universitarios estadounidenses importados a Canarias a través de Cuba.

La identidad cultural de las gradas del Heliodoro Rodríguez López podría estar cimentada sobre una premisa histórica errónea. Según una reciente investigación académica difundida por el filólogo de la Universidad de La Laguna, Agustín Prunell-Friend, el origen del emblemático cántico "Riqui Raca" no guarda relación alguna con la tradición náutica británica, como se había sostenido tradicionalmente en el imaginario popular canario.

El estudio desmantela la hipótesis que vinculaba el grito a una supuesta adaptación fonética de la expresión inglesa reach in rank, shine on back. El análisis lingüístico de Prunell-Friend concluye que dicha frase carece de sentido gramatical en lengua anglosajona y no presenta registros en el folclore popular del Reino Unido, calificándola como un caso de etimología popular: una construcción narrativa posterior creada para dotar de un origen plausible a una onomatopeya cuyo significado original se había perdido.

La investigación sitúa el nacimiento de este ritual en el ámbito universitario estadounidense de mediados del siglo XIX. Concretamente, se identifica como una variante del rocket cheer, una forma de animación deportiva documentada en Princeton hacia 1858. Este tipo de cánticos, diseñados para emular el lanzamiento de un cohete —con una fase de silbido, una explosión y un jadeo final—, se popularizaron en las competiciones de fútbol americano y béisbol de la época. La comparativa fonética entre las estructuras estadounidenses, como bricka bracka o sis boom bah, y la versión tinerfeña, revela una correlación directa que descarta la influencia europea directa.

El proceso de transculturación hacia el archipiélago, según el académico, se produjo a través de Cuba. La fuerte presencia de la cultura deportiva norteamericana en la isla caribeña a principios del siglo XX facilitó la adopción de estos rituales, que fueron posteriormente importados a Canarias por un aficionado del Marino CF tras su retorno de América. El éxito del cántico en el contexto local fue inmediato, consolidándose definitivamente como el emblema de la afición blanquiazul gracias a la labor de dinamización de Paco Zuppo.

Este hallazgo no solo corrige un dato histórico, sino que subraya la fragilidad de la transmisión oral cuando se desvincula del rigor documental. El caso del "Riqui Raca" sirve como recordatorio de cómo la cultura popular tiende a mitificar sus orígenes, transformando una herencia cultural transatlántica en un símbolo de identidad local que, paradójicamente, tiene sus raíces en la tradición universitaria de los Estados Unidos.