El fuerte viento obliga a modificar la procesión de la Virgen de Candelaria

El fuerte viento obliga a modificar la procesión de la Virgen de Candelaria

Recurso: El Día

Las fuertes rachas de viento obligaron a modificar el protocolo de la festividad de la Virgen de Candelaria, trasladando la procesión a un acto estático en la entrada de la Basílica para garantizar la seguridad de la imagen.

La meteorología adversa ha condicionado este sábado los actos centrales de las festividades en honor a la Virgen de Candelaria, obligando a las autoridades eclesiásticas y civiles a modificar el protocolo previsto. Tal y como recoge la información difundida sobre la jornada, las intensas corrientes de aire que azotaron la plaza de la Villa Mariana impidieron el desarrollo del tradicional desfile procesional, una de las citas de mayor relevancia en el calendario religioso de Canarias.

La decisión de alterar el itinerario respondió a criterios de prevención, priorizando la integridad de la talla ante el riesgo de daños materiales. En lugar del recorrido habitual por el casco urbano, la organización optó por situar la imagen en el umbral de la Basílica. Esta medida permitió que los miles de asistentes presentes en el exterior pudieran mantener el contacto visual con la Patrona, transformando el acto en una ceremonia estática de carácter solemne. El momento culminó con la interpretación de los himnos nacional y autonómico por parte de la formación musical presente, un gesto que fue respaldado por el público congregado.

Este tipo de suspensiones, aunque infrecuentes, subrayan la vulnerabilidad de las celebraciones populares al aire libre frente a los fenómenos climáticos extremos, cada vez más recurrentes en el archipiélago. La gestión del evento demuestra cómo la organización busca un equilibrio entre el mantenimiento de las tradiciones devocionales y la aplicación de protocolos de seguridad ciudadana, garantizando que el núcleo de la festividad se celebre a pesar de las limitaciones impuestas por el entorno. La respuesta de los fieles, que acogieron con muestras de apoyo la reubicación de la imagen, evidencia la importancia cultural y social que esta advocación mariana mantiene para la comunidad canaria.