
Parálisis y litigios hunden al Strasse Park en el abandono.
El antiguo quiosco-bar Strasse Park de Santa Cruz de Tenerife, abandonado casi año y medio por litigios y parálisis administrativa, será adecentado por el Ayuntamiento mientras se busca relanzar su fallida licitación.
La parálisis administrativa y los litigios judiciales han sumido al antiguo quiosco-bar Strasse Park, ubicado en el emblemático parque García Sanabria de Santa Cruz de Tenerife, en un estado de abandono que contrasta drásticamente con su pasado como uno de los puntos de encuentro más populares de la capital. Casi año y medio después de su cierre, la instalación exhibe un estado de deterioro, con la vegetación invadiendo parte de sus 365 metros cuadrados y la acumulación de maleza, residuos y mobiliario deteriorado, tal y como recoge la prensa local.
El Ayuntamiento de Santa Cruz, responsable de la explotación del espacio, ha anunciado que la próxima semana se llevará a cabo una intervención para adecentar y reforzar el cerramiento exterior del local. El concejal de Patrimonio, Javier Rivero, ha indicado que esta acción se pospuso hasta después de los carnavales, y su objetivo es mejorar la imagen del espacio, no responder a actos vandálicos.
La situación de abandono es el resultado de un complejo proceso que se inició en noviembre de 2024, cuando el Consistorio ordenó el desalojo y la entrega de la concesión del Strasse Park. La decisión se tomó tras detectarse un enganche eléctrico irregular y una disputa judicial entre la empresa explotadora y los anteriores gestores por una deuda de 83.000 euros en el suministro. Aunque la Fiscalía llegó a señalar al Consistorio como responsable, la Justicia desestimó las acusaciones y declaró insolvente a la última sociedad concesionaria. Este litigio coincidió con la expiración de la concesión municipal, lo que llevó al cierre definitivo del quiosco el 12 de diciembre de 2024, quedando desde entonces sin actividad.
El intento de reactivar el espacio mediante una nueva licitación, publicada a finales de noviembre de 2024, se ha visto frustrado. Tres empresas se presentaron, pero ninguna cumplió con los requisitos establecidos, lo que impidió la adjudicación. Un recurso presentado por uno de los licitadores ha paralizado el proceso, que ahora espera una última mesa de contratación para ser declarado desierto y poder relanzar la convocatoria, según las expectativas del concejal Rivero, quien confía en que esto ocurra antes del verano.
Los pliegos de la licitación fallida, que previsiblemente se mantendrán en la próxima, exigían al adjudicatario la reforma integral del establecimiento, incluyendo la rehabilitación de la instalación eléctrica y la solicitud de un nuevo punto de conexión. Además, el futuro gestor deberá hacerse cargo del mobiliario abandonado por los anteriores inquilinos. El canon trimestral fijado para la explotación del quiosco-bar asciende a 8.355 euros, lo que supone un pago anual de 33.423 euros al Ayuntamiento. Esta cantidad se calcula en función de la ubicación y los 365,76 metros cuadrados de superficie total, distribuidos en 206,56 m² para el interior (bar, cocina, aseos) y 159,20 m² para las dos terrazas.