Las lluvias tiñen de barro la costa de Benijo tras el paso de la borrasca Therese

Las lluvias tiñen de barro la costa de Benijo tras el paso de la borrasca Therese

Recurso: Diario de Avisos

Las intensas lluvias provocadas por la borrasca Therese han teñido de lodo las aguas de la costa de Benijo, en el macizo de Anaga, obligando a las autoridades a restringir la movilidad ante el riesgo de desprendimientos.

La orografía del macizo de Anaga, declarada Reserva de la Biosfera por la UNESCO, ha vuelto a poner de manifiesto su fragilidad ante los fenómenos meteorológicos adversos. Tal y como recogen las imágenes difundidas por la red de Skylinewebcams, la costa de Benijo presenta una alteración cromática severa, con sus aguas teñidas de tonos terrosos tras el paso de la borrasca Therese.

Este fenómeno, aunque visualmente impactante, responde a una dinámica geomorfológica previsible en un entorno de pendientes pronunciadas. La intensidad de las precipitaciones registradas durante la jornada dominical ha provocado que los cauces de los barrancos actúen como vías de evacuación de sedimentos, transportando el material erosionado desde las cumbres hasta el litoral. La confluencia de este flujo de lodo con el agua marina genera una turbidez que, según los especialistas, es una consecuencia directa de la escorrentía superficial en terrenos con una alta tasa de pendiente, una característica definitoria del relieve tinerfeño.

Ante la persistencia de las lluvias y el estado del mar, el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, en coordinación con las directrices de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), ha instado a la población a extremar la precaución. La recomendación oficial se centra en restringir la movilidad en el entorno de Anaga, una zona donde la orografía complica las labores de emergencia y aumenta el riesgo de desprendimientos o bloqueos en las vías de acceso.

La situación actual en Benijo subraya la vulnerabilidad de los ecosistemas costeros ante episodios de lluvias torrenciales, donde la capacidad de absorción del suelo se ve superada, derivando en un arrastre masivo de materiales hacia el océano. Mientras las autoridades mantienen el aviso, el episodio sirve como recordatorio de la estrecha interdependencia entre la estabilidad de las cumbres y la calidad de las aguas en el litoral norte de la isla.