La borrasca Therese pone a prueba la eficacia de la baliza V16 en Canarias

La borrasca Therese pone a prueba la eficacia de la baliza V16 en Canarias

Recurso: El Día

La llegada de la borrasca Therese a Canarias pone a prueba la eficacia de la baliza V16 y su uso obligatorio bajo la nueva normativa de seguridad vial de la DGT en condiciones de baja visibilidad.

La llegada de la borrasca Therese a Canarias ha puesto a prueba la reciente normativa de seguridad vial que entró en vigor el pasado 1 de enero de 2026, centrando el debate en la eficacia y el uso correcto de la baliza V16 en condiciones meteorológicas adversas. Tal y como recoge la información difundida sobre la situación en el archipiélago, el temporal ha generado incertidumbre entre los automovilistas sobre la obligatoriedad y las limitaciones técnicas de este dispositivo en entornos de baja visibilidad.

El despliegue de este sistema de señalización luminosa responde a una estrategia de la Dirección General de Tráfico (DGT) para mitigar el riesgo de atropellos, eliminando la necesidad de que el conductor abandone el habitáculo para colocar los antiguos triángulos de preseñalización. La normativa actual exige que el dispositivo esté homologado y vinculado a la plataforma DGT 3.0, estableciendo una sanción de 80 euros por su ausencia. Es imperativo subrayar que la baliza no sustituye a las luces de emergencia del vehículo; por el contrario, el protocolo de seguridad exige el uso simultáneo de ambos sistemas para maximizar la visibilidad del vehículo inmovilizado ante el resto de los usuarios de la vía.

Desde una perspectiva técnica, el dispositivo presenta limitaciones ante fenómenos meteorológicos extremos. Aunque cuenta con una certificación IP54, diseñada para resistir salpicaduras y precipitaciones moderadas —soportando un flujo de agua de hasta 10 litros por minuto durante un periodo breve—, su operatividad puede verse comprometida ante las lluvias torrenciales que caracterizan a la actual borrasca.

Asimismo, es fundamental aclarar la naturaleza del sistema: la baliza V16 actúa exclusivamente como un emisor de posición geográfica para alertar a otros conductores, careciendo de funciones de comunicación directa con los servicios de emergencia. Por tanto, en caso de siniestro o avería, el conductor mantiene la responsabilidad de notificar el incidente a través de los canales habituales, como el sistema eCall o el contacto telefónico. La DGT ha enfatizado que la tecnología de geolocalización integrada en el dispositivo garantiza la privacidad del usuario, limitándose a transmitir la ubicación del vehículo sin procesar datos personales ni información técnica del automóvil. En el contexto actual de las carreteras canarias, la combinación de las luces de emergencia y la baliza V16 se erige como la medida más eficaz para prevenir colisiones por alcance en un escenario de visibilidad reducida.