La borrasca Therese obliga a aplazar las fiestas de Barranco Hondo en Candelaria

La borrasca Therese obliga a aplazar las fiestas de Barranco Hondo en Candelaria

Recurso: Diario de Avisos

La borrasca Therese ha obligado a posponer las fiestas de Barranco Hondo en Candelaria, trasladando la Romería al 11 de abril por motivos de seguridad.

La inestabilidad atmosférica que atraviesa el archipiélago canario ha obligado a las autoridades locales de Candelaria a reconfigurar su agenda cultural y religiosa. Tal y como ha informado la Comisión de Fiestas de Barranco Hondo, la llegada de la borrasca bautizada como Therese ha forzado la postergación de las celebraciones programadas para los próximos días, una medida preventiva que busca salvaguardar la seguridad de la ciudadanía ante los riesgos derivados de este fenómeno meteorológico de gran intensidad.

La prioridad de los responsables municipales y de la organización ha sido evitar cualquier exposición innecesaria de los asistentes a los actos en honor a San José, cuya programación queda supeditada a la estabilización del clima. En este sentido, el evento de mayor relevancia social, la Romería de Barranco Hondo, ha sido reprogramado para el próximo 11 de abril, una fecha que queda sujeta a la evolución de los modelos de predicción meteorológica.

A pesar de la alteración general del calendario, la Comisión ha optado por mantener, por el momento, el oficio religioso previsto para este jueves a las 19:00 horas. La Eucaristía, que contará con la participación musical de la Agrupación Folclórica Chajoigo, se celebrará únicamente si el estado de la meteorología no supone un peligro para los congregados.

Este tipo de suspensiones preventivas se han vuelto una constante en la gestión de eventos al aire libre en Canarias, donde la orografía y la influencia de las borrascas atlánticas exigen una vigilancia estrecha por parte de los servicios de Protección Civil. La decisión de aplazar estas festividades refleja la creciente cautela de las administraciones locales ante episodios de "alto impacto", priorizando la integridad física de los vecinos y visitantes sobre la continuidad de las tradiciones populares, las cuales, en este caso, han tenido que ser desplazadas en el calendario para garantizar su correcta y segura ejecución.