
La borrasca Therese causa graves inundaciones en la costa de Tacoronte
La borrasca Therese ha provocado graves inundaciones en las zonas costeras de Tacoronte, obligando a los servicios de emergencia a rescatar a varios vecinos y evidenciando la vulnerabilidad de la infraestructura local ante fenómenos meteorológicos extremos.
El paso de la borrasca Therese por el archipiélago canario ha dejado al descubierto, una vez más, la fragilidad de la infraestructura urbana frente a fenómenos meteorológicos extremos. Tal y como recoge el Ayuntamiento de Tacoronte, los núcleos costeros de El Pris y Mesa del Mar fueron los escenarios donde se concentró la mayor virulencia de las precipitaciones durante la pasada noche, provocando una situación de emergencia que obligó a desplegar un dispositivo de auxilio inmediato.
La orografía de la zona, caracterizada por una pendiente pronunciada que conecta las cotas altas con el litoral, actuó como un canalizador natural de las escorrentías. Este fenómeno hidrológico provocó que el agua, cargada de sedimentos y restos vegetales, descendiera con una fuerza inusitada hacia las áreas residenciales situadas a nivel del mar. El impacto fue especialmente severo en el edificio Marisol, en Mesa del Mar, donde la presión del flujo hídrico superó las barreras físicas de la edificación, anegando accesos y plantas bajas.
La intervención de los Bomberos de Tenerife y la Policía Local resultó determinante para gestionar el rescate de varios residentes que habían quedado confinados en sus domicilios debido a la irrupción del agua. Las labores de achique y evacuación se prolongaron durante horas, centrando los esfuerzos en mitigar los desperfectos materiales en garajes y zonas comunes.
Este episodio pone de relieve un desafío recurrente en la planificación territorial de las islas: la vulnerabilidad de los asentamientos costeros ante episodios de lluvia intensa y concentrada. La saturación del terreno, sumada a la falta de capacidad de drenaje de las infraestructuras actuales para absorber caudales súbitos, genera situaciones de riesgo que, si bien en esta ocasión no han derivado en daños personales de gravedad, exigen una revisión de los protocolos de prevención. Mientras los servicios municipales prosiguen con las tareas de limpieza y evaluación de los daños, el consistorio ha instado a la población a mantener la cautela ante la persistencia de la inestabilidad atmosférica en el norte de Tenerife.