
La borrasca «Therese» causa graves daños en El Pris y evidencia la falta de infraestructuras en Tacoronte
La borrasca «Therese» ha provocado graves daños materiales en el barrio de El Pris, en Tacoronte, evidenciando la insuficiencia de las infraestructuras de drenaje y la vulnerabilidad de los residentes ante fenómenos meteorológicos adversos.
La reciente borrasca «Therese» ha puesto de manifiesto la vulnerabilidad de las infraestructuras costeras en el municipio tinerfeño de Tacoronte, donde el desbordamiento de aguas pluviales ha causado daños materiales severos en el barrio de El Pris. Tal y como recoge el diario El Día, la situación ha dejado a numerosos residentes en una posición de extrema precariedad, obligándoles a gestionar la pérdida de sus enseres personales y la destrucción de sus viviendas tras el episodio meteorológico de este martes.
El caso de Dulce Delgado, residente en la calle La Salema, ilustra la magnitud de la crisis. La afectada, que ha perdido gran parte del mobiliario de su hogar, señala que la inundación fue contenida únicamente gracias a la intervención de los servicios de emergencia, quienes tuvieron que practicar una apertura en un muro perimetral para desviar el flujo de agua. La vecina ha denunciado que el riesgo era conocido, puesto que se habían cursado avisos previos al consistorio local sobre la acumulación de agua en la zona ante precipitaciones de menor intensidad. Esta falta de medidas preventivas ha derivado en una situación de desamparo, agravada por la negativa de las aseguradoras a cubrir los desperfectos ocasionados por este tipo de fenómenos, lo que deja a las familias afectadas ante la necesidad de reconstruir sus vidas desde cero.
Este suceso subraya una problemática recurrente en el urbanismo de las zonas costeras de Canarias: la gestión de las escorrentías en terrenos con una orografía compleja y la falta de adaptación de las infraestructuras ante el incremento de fenómenos meteorológicos adversos. Mientras los operarios municipales trabajan en la rehabilitación de los servicios básicos —luz y agua— y en la limpieza de los accesos, el debate se traslada a la responsabilidad administrativa. La coordinación entre el Ayuntamiento de Tacoronte y el Cabildo de Tenerife se presenta ahora como el eje central para evitar que episodios de esta naturaleza vuelvan a comprometer la seguridad de los residentes.
Más allá de la emergencia, el impacto visual de la borrasca ha transformado temporalmente la fisonomía de este enclave, conocido habitualmente por sus piscinas naturales y su valor paisajístico frente al Teide. La alteración del color del mar y la acumulación de sedimentos en las vías públicas son el reflejo de un sistema de drenaje que, según los testimonios de los damnificados, ha resultado insuficiente para canalizar el volumen de agua registrado, dejando en evidencia la urgencia de implementar soluciones estructurales definitivas que protejan el patrimonio y la integridad de los habitantes de El Pris.