
Rescatan a cinco personas atrapadas por una crecida en el barranco de Santos en Santa Cruz de Tenerife
El rescate de cinco personas atrapadas por la crecida del barranco de Santos tras la borrasca Therese ha visibilizado la extrema precariedad de los asentamientos informales en Santa Cruz de Tenerife y la saturación de los servicios sociales municipales.
La vulnerabilidad extrema en la que se encuentran las personas sin hogar en Santa Cruz de Tenerife ha quedado expuesta tras el reciente episodio meteorológico provocado por la borrasca Therese. Según informaciones publicadas recientemente, el pasado 24 de marzo fue necesaria una operación de rescate en el barranco de Santos, donde cinco individuos y un animal de compañía quedaron atrapados por la crecida repentina del cauce. Este suceso ha puesto el foco en la realidad de una decena de personas que han establecido su residencia permanente en cuevas situadas en el lecho de este barranco, un espacio que carece de las condiciones mínimas de habitabilidad y seguridad.
El perfil de quienes ocupan estos asentamientos es heterogéneo, incluyendo familias migrantes y personas con graves dificultades de salud. Entre los afectados se encuentra un ciudadano rumano que, tras perder su empleo y su vivienda, convive en estas oquedades junto a su hijo, quien padece problemas de salud mental, y su madre de 88 años, dependiente de una silla de ruedas. La precariedad de estas condiciones de vida obliga a los residentes a realizar desplazamientos diarios de varios kilómetros para obtener agua, evidenciando una situación de exclusión social severa que, según los testimonios recogidos, puede afectar a cualquier ciudadano ante un cambio drástico en su estabilidad económica.
Desde el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, la concejalía de Atención Social ha señalado que, si bien se han desplegado dispositivos de asistencia, existe una resistencia por parte de los afectados a trasladarse al Centro Municipal de Acogida. Esta problemática se enmarca en un contexto de alta presión sobre los servicios municipales, que durante el último ejercicio atendieron a 732 personas en situación de calle. Los datos oficiales revelan una realidad compleja: más del 30% de estos usuarios presenta patologías mentales sin una cobertura específica por parte del Servicio Canario de Salud. Asimismo, el diagnóstico municipal indica que el 55% de las personas atendidas no son residentes originarios del municipio, lo que subraya la necesidad de una estrategia coordinada entre el Gobierno de Canarias, el Cabildo de Tenerife y las distintas administraciones locales.
La demografía del sinhogarismo en la capital tinerfeña muestra un predominio masculino (81%), con una edad media situada entre los 40 y los 65 años. La administración local ha denunciado, además, una saturación en sus recursos asistenciales, señalando que el albergue municipal acoge a una treintena de personas mayores de 65 años que, por su perfil, requerirían plazas sociosanitarias especializadas. La existencia de asentamientos informales en puntos como el barranco de Santos o el litoral del Suroeste persiste como un desafío estructural que, según las autoridades locales, requiere de una respuesta supramunicipal para garantizar la dignidad y la seguridad de este colectivo.