La parálisis del soterramiento de la TF-1 condena al sur de Tenerife a una década de colapso circulatorio

La parálisis del soterramiento de la TF-1 condena al sur de Tenerife a una década de colapso circulatorio

Recurso: El Día

La paralización del proyecto de soterramiento de la TF-1 entre Playa de Las Américas y Fañabé, tras la ruptura del contrato con la UTE adjudicataria, condena al sur de Tenerife a una década de congestión circulatoria y pérdidas millonarias.

La parálisis del proyecto para soterrar la TF-1 entre Playa de Las Américas y Fañabé no solo representa un fracaso administrativo, sino que condena al sur de Tenerife a una década de estrangulamiento circulatorio. Tal y como ha trascendido recientemente, la obra, concebida para aliviar la saturación de una de las arterias más críticas de la isla, se encuentra en un limbo jurídico tras la ruptura de relaciones entre la Consejería de Obras Públicas del Gobierno de Canarias y la unión temporal de empresas (UTE) encargada de su ejecución.

El impacto económico de esta inacción es cuantificable. Según estimaciones del sector empresarial local, la congestión en este tramo genera pérdidas anuales superiores a los 500 millones de euros, derivadas del incremento en el gasto de combustible, la pérdida de horas productivas y el deterioro de la experiencia turística, obligando a los viajeros a anticipar sus desplazamientos al aeropuerto con márgenes de tiempo excesivos. El Ayuntamiento de Adeje ha advertido que el volumen de tráfico diario supera los 100.000 vehículos, con tiempos de espera que pueden exceder los sesenta minutos para recorrer apenas diez kilómetros.

La cronología del bloqueo revela una gestión deficiente de los fondos públicos. Aunque el convenio se integró en la planificación regional en diciembre de 2018 y la adjudicación se formalizó en mayo de 2023 por un importe superior a los 90 millones de euros, la realidad presupuestaria es desoladora: de los 37 millones de euros consignados en las cuentas autonómicas para el periodo 2023-2026, apenas se han invertido 600.000 euros, destinados exclusivamente a la fase de redacción. Desde junio de 2025, la Consejería ha optado por la suspensión de los trabajos y la apertura de un expediente para rescindir el contrato, una decisión que el presidente regional, Fernando Clavijo, ha justificado alegando la inviabilidad técnica del proyecto original.

Esta postura ha generado un fuerte rechazo político. El PSOE, desde el ámbito local, ha calificado de contradictoria la gestión del Ejecutivo, exigiendo la reactivación inmediata de la obra. La preocupación principal radica en el coste de oportunidad: una resolución definitiva del contrato obligaría a reiniciar todo el proceso administrativo, lo que, sumado a una nueva licitación y el posterior periodo de ejecución, postergaría la solución definitiva hasta diez años.

El proyecto original, dotado con 117 millones de euros, contemplaba una transformación urbana integral mediante el soterramiento de tres kilómetros de autopista. La propuesta incluía la creación de una rambla superior con zonas verdes, carriles bici y paseos peatonales, además de cuatro nudos de conexión para mejorar la permeabilidad hacia núcleos como Torviscas y Fañabé. Ante la actual incertidumbre, las autoridades locales insisten en que la prioridad debe ser adaptar el diseño a la normativa vigente sin abandonar el contrato actual, evitando así un retroceso administrativo que el tejido productivo del sur de Tenerife no puede permitirse.