
Crisis en los comedores escolares del sur de Tenerife por la falta de personal auxiliar
Siete centros educativos del sur de Tenerife enfrentan una crisis operativa en sus comedores escolares por la falta de personal auxiliar, obligando al Gobierno de Canarias a agilizar nuevas contrataciones para cubrir 60 vacantes.
El inicio del curso académico 2026-2027 en Tenerife ha estado marcado por una notable inestabilidad en la gestión de los comedores escolares, un servicio esencial que, según ha adelantado el diario El Día, atraviesa una crisis operativa sin precedentes en la zona sur de la isla. La falta de personal auxiliar ha derivado en una situación de precariedad que ha obligado a las direcciones de los centros a implementar medidas de contingencia para garantizar, al menos, la atención a los colectivos más vulnerables.
La magnitud de la incidencia, que ha afectado a siete centros educativos —entre ellos el CEIP Fañabé, el CEIP Granadilla, el CEIP Almácigo, el CEIP La Cumbrita, el Teobaldo Power, el CEIP Tamaimo y el CEIP José Esquivel—, responde a un repunte inusual de bajas laborales. El consejero de Educación del Gobierno de Canarias, Poli Suárez, ha cifrado en 60 las vacantes temporales que han dejado desatendidos estos comedores durante los primeros compases de septiembre. Esta carencia de efectivos ha forzado a que, en diversos puntos de la geografía insular, la prestación del servicio se haya visto reducida o supeditada a la colaboración voluntaria de docentes y familias, una solución de emergencia que pone de relieve la fragilidad del sistema de contratación actual.
Desde la Consejería se ha reconocido la dificultad para cubrir estas plazas, admitiendo que el mecanismo de provisión de personal volante —que el pasado año contó con un centenar de efectivos— se ha visto desbordado. Ante este escenario, el Ejecutivo regional ha iniciado gestiones con el Servicio Canario de Empleo para agilizar la ampliación de las listas de contratación, con el objetivo de normalizar la situación a lo largo de la próxima semana.
Este episodio pone de manifiesto la complejidad logística que supone la gestión de los servicios complementarios en la educación pública, donde la dependencia de personal auxiliar es crítica para la conciliación familiar. Si bien el Gobierno canario sostiene que la actividad se está recuperando de manera progresiva —citando como ejemplo la reciente incorporación de dos auxiliares en uno de los centros más afectados—, el caso subraya la necesidad de revisar los protocolos de sustitución. La administración insiste en que el proceso de selección sigue activo y que se están volcando recursos para evitar que la falta de cobertura se cronifique, un compromiso que deberá ser evaluado en los próximos días ante la presión de las comunidades educativas afectadas.