
Estabilidad térmica y vientos alisios marcarán la jornada de este viernes en Canarias
La Agencia Estatal de Meteorología prevé para este viernes en Canarias una jornada de estabilidad térmica, con temperaturas de entre 22 y 28 grados y cielos nubosos principalmente en las zonas norte de las islas debido a la influencia de los vientos alisios.
La estabilidad térmica se mantendrá como la nota predominante en el archipiélago canario durante la jornada de este viernes, según los datos facilitados por la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet). Este escenario meteorológico, caracterizado por una marcada influencia de los vientos alisios, condicionará el estado de los cielos en función de la orografía de cada isla, consolidando un patrón de temperaturas que se mantendrá sin variaciones significativas, con registros que oscilarán entre los 22 y los 28 grados centígrados.
En el caso específico de Tenerife, el pronóstico apunta a una diferenciación clara entre las zonas septentrionales y el resto del territorio. Mientras que en el norte se espera una mayor acumulación de nubosidad baja —con una cota de referencia situada entre los 900 y los 1.100 metros— que tenderá a disiparse conforme avance la tarde, las vertientes restantes experimentarán una alternancia de nubes y claros. Por su parte, las zonas de mayor altitud de la isla permanecerán despejadas, con la presencia testimonial de nubes altas. La dinámica eólica en Tenerife se caracterizará por una intensidad leve proveniente del norte, con un incremento de fuerza en los sectores este y noroeste, además de las habituales brisas en el oeste y un régimen de viento de flojo a moderado en las cumbres centrales.
A escala regional, la Aemet proyecta una configuración similar para el conjunto de las islas. La nubosidad se concentrará principalmente en las zonas orientadas al norte de los relieves montañosos y en Lanzarote, mientras que el resto del archipiélago disfrutará de cielos poco nubosos con presencia de nubes altas. El componente del noreste dominará la circulación del viento en todo el territorio, presentando una mayor intensidad en las islas orientales y en las vertientes sureste y noroeste del resto de las formaciones insulares.
Este comportamiento atmosférico es habitual en el ecosistema canario, donde la interacción entre el anticiclón de las Azores y el relieve volcánico determina la distribución de la humedad y las temperaturas. La persistencia de estos valores térmicos, que se sitúan en rangos moderados, favorece una jornada de transición sin fenómenos adversos, permitiendo que la actividad cotidiana en las islas se desarrolle bajo condiciones de normalidad climática.