
Las temperaturas suben en Canarias bajo la influencia de los vientos alisios
La Agencia Estatal de Meteorología prevé para este jueves un ascenso moderado de las temperaturas en Canarias, acompañado de vientos alisios y nubosidad persistente en las zonas norte del archipiélago.
La estabilidad térmica propia de la primavera se consolida esta semana en el archipiélago canario, según los datos facilitados por la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) y recogidos por la agencia EFE. Para este jueves, 21 de mayo, se anticipa un escenario meteorológico marcado por un ascenso moderado de los termómetros, que en puntos como Santa Cruz de Tenerife alcanzarán los 24 grados, mientras que en el resto de las islas occidentales las máximas oscilarán entre los 17 y los 23 grados.
Más allá de las temperaturas, el factor determinante de la jornada será la dinámica eólica. La configuración atmosférica actual favorece la presencia de vientos moderados de componente norte y nordeste, con especial incidencia en las zonas de mayor relieve. Se prevé que las rachas alcancen intensidades significativas, particularmente en la vertiente sur de Anaga y en los extremos este y oeste de las islas de La Gomera, La Palma y El Hierro, donde la orografía actuará como canalizador del flujo de aire.
En cuanto al estado del cielo, el patrón predominante será la dualidad entre las zonas de medianías y las cotas bajas del norte, donde la nubosidad será más persistente durante las primeras horas, dejando paso a claros significativos a medida que avance el día. En estas áreas, no se descarta la aparición de precipitaciones débiles y aisladas durante la madrugada. Por el contrario, las zonas altas y las vertientes orientadas al sur disfrutarán de cielos despejados o con escasa nubosidad, manteniendo una tónica de estabilidad que es característica de la climatología insular en esta época del año.
Este comportamiento meteorológico responde a la influencia de los vientos alisios, un fenómeno recurrente que regula el clima en Canarias y que, en esta ocasión, condiciona tanto la distribución de la humedad en el norte de las islas como el régimen de temperaturas, que se mantendrán sin variaciones drásticas, salvo ligeros repuntes en las mínimas de las zonas de mayor altitud.