Un pescador submarino, en estado crítico tras ser atropellado por una embarcación en Radazul

Un pescador submarino, en estado crítico tras ser atropellado por una embarcación en Radazul

Recurso: El Día

Un hombre de 30 años se encuentra en estado crítico tras ser atropellado por una embarcación de recreo mientras practicaba pesca submarina en el puerto de Radazul, en Tenerife.

El incidente registrado este miércoles en el puerto de Radazul, en el municipio tinerfeño de El Rosario, vuelve a poner sobre la mesa la compleja convivencia entre las actividades de ocio náutico y la práctica de la pesca submarina en el litoral canario. Tal y como ha comunicado el Centro Coordinador de Emergencias y Seguridad (CECOES) 112 del Gobierno de Canarias, un varón de 30 años permanece ingresado en el Hospital Universitario de Canarias con pronóstico crítico tras sufrir un atropello por parte de una embarcación de recreo mientras realizaba labores de pesca.

La dinámica del suceso, que tuvo lugar poco antes de las 19:00 horas, subraya la vulnerabilidad de los buceadores en zonas de alta densidad de tráfico marítimo. Tras el impacto, el afectado logró llegar por sus propios medios hasta el espigón, donde recibió una primera atención por parte de otros usuarios de la playa. La cadena de auxilio se completó con el uso de una moto de agua para trasladar al herido hasta el pantalán, punto en el que los efectivos de bomberos asumieron las tareas de rescate y estabilización inicial.

El operativo de emergencia, que requirió la intervención del Servicio de Urgencias Canario (SUC), culminó con el traslado urgente del paciente al centro hospitalario de referencia. Durante el trayecto, el convoy sanitario contó con el apoyo de patrullas de la Guardia Civil y de la Policía Local de Santa Cruz de Tenerife, quienes facilitaron el acceso rápido a las instalaciones médicas. Paralelamente, las fuerzas de seguridad han iniciado la instrucción de las diligencias oportunas para esclarecer las circunstancias exactas del siniestro y determinar las posibles responsabilidades derivadas de la colisión.

Este tipo de accidentes reabre el debate sobre la señalización obligatoria y el cumplimiento de las distancias de seguridad en las áreas portuarias y de baño. La normativa vigente exige una vigilancia extrema por parte de los patrones de embarcaciones, especialmente en zonas donde la presencia de buceadores es frecuente, dado que la visibilidad de estos últimos es limitada y cualquier maniobra negligente puede derivar en consecuencias fatales. La investigación abierta por las autoridades deberá determinar si se respetaron los protocolos de navegación en el momento en que se produjo el atropello.