Doble debut literario de Elena Martín Gordo en 2025 con cuento y poemario.

Doble debut literario de Elena Martín Gordo en 2025 con cuento y poemario.

Recurso: Diario de Avisos

La profesora tinerfeña Elena Martín Gordo debutará en 2025 con dos obras de géneros dispares, el cuento infantil La semillita que tenía miedo de crecer y el poemario A pecho descubierto, que exploran las emociones humanas.

La escena literaria española acoge el próximo año el doble debut de Elena Martín Gordo, profesora de Lengua castellana y Literatura en Secundaria y Bachillerato, natural de Santa Cruz de Tenerife. Según adelanta este medio, la autora presentará en 2025 dos obras de géneros dispares: el cuento infantil La semillita que tenía miedo de crecer y el poemario A pecho descubierto. Ambas publicaciones, aunque distintas en su forma, convergen en la exploración de las emociones humanas, un hilo conductor que la escritora aborda desde la infancia hasta la edad adulta.

El cuento La semillita que tenía miedo de crecer, editado por Apuleyo Ediciones e ilustrado por Sara González Hernández, se centra en la superación del temor a los cambios, la confianza personal y el respeto por el ritmo individual de crecimiento. La génesis de esta narración, según ha compartido Martín Gordo, se encuentra en una conversación infantil que presenció, donde una niña cuestionaba su propia belleza. Este episodio, sumado a su experiencia como docente y su propio embarazo, impulsó a la autora a crear un relato que fomente la autoaceptación y la comprensión de la diversidad individual entre los más jóvenes. La obra subraya la importancia de reconocer todas las emociones como válidas y necesarias, incluso el miedo, y busca ser una herramienta para que familias y educadores aborden estos temas con niños y niñas, en línea con las crecientes tendencias pedagógicas que priorizan la inteligencia emocional.

De forma casi simultánea, Talón de Aquiles publicará A pecho descubierto, una colección de poemas que traza un recorrido cronológico por las vivencias emocionales de Martín Gordo. A diferencia del cuento, cuya concepción fue más reciente, el poemario es fruto de un proceso creativo extendido que se inició en su adolescencia. Los versos exploran un amplio espectro de sentimientos, desde el amor y el desamor hasta la ansiedad cotidiana y la pérdida, incorporando también reflexiones sobre la maternidad, escritas durante la fase final de su embarazo. La autora concibe estos poemas como representaciones directas de los sentimientos, sin pretensiones de perfección, reflejando la naturaleza imperfecta de las propias emociones.

Así, mientras el cuento infantil surgió de una inspiración puntual y requirió un meticuloso trabajo de lenguaje para ser accesible a su público, el poemario se gestó a lo largo de los años, capturando la espontaneidad de los estados anímicos. Ambas obras, no obstante, ofrecen una ventana a la complejidad del mundo interior, invitando a la reflexión sobre la gestión emocional en distintas etapas de la vida.