
La Policía Nacional alerta de una nueva estafa que combina el fraude bancario con la extorsión física
La Policía Nacional alerta sobre una nueva modalidad de estafa que combina el fraude bancario digital con la extorsión física, mediante la cual los delincuentes engañan a las víctimas para que depositen dinero y objetos de valor en sus propios buzones.
La ciberdelincuencia en España ha alcanzado un nivel de sofisticación que trasciende el entorno digital para materializarse en el espacio físico, una tendencia que ha obligado a la Policía Nacional a emitir una advertencia urgente sobre una nueva modalidad de fraude. Según ha difundido el cuerpo policial a través de sus canales oficiales, los estafadores están combinando técnicas de ingeniería social con la manipulación directa de las víctimas para sustraer tanto activos financieros como bienes materiales.
El modus operandi detectado por los investigadores comienza con el envío masivo de mensajes de texto que suplantan la identidad de entidades bancarias. Bajo el pretexto de una supuesta brecha de seguridad o movimientos irregulares en la cuenta del usuario, los delincuentes instan al receptor a establecer contacto telefónico. Una vez iniciada la comunicación, los atacantes solicitan a la víctima que comparta los códigos de verificación recibidos por SMS, los cuales son utilizados en tiempo real para autorizar transferencias de fondos hacia cuentas controladas por la organización criminal.
Lo que distingue a este esquema de otros fraudes financieros convencionales es la fase de extorsión física. Los criminales, aprovechando el estado de vulnerabilidad y miedo generado durante la llamada, convencen a los afectados de que sus domicilios corren peligro inminente. Bajo esta premisa, se les instruye para que depositen dinero en efectivo, joyas y tarjetas de crédito en su propio buzón, asegurándoles que un supuesto mensajero pasará a recoger los objetos durante la madrugada para ponerlos a salvo.
Este fenómeno pone de manifiesto la creciente profesionalización de las bandas organizadas, que logran explotar la confianza del ciudadano en sus instituciones bancarias para, posteriormente, forzar una entrega física de activos. Ante este escenario, las fuerzas de seguridad subrayan la importancia de la prevención y la denuncia inmediata. La colaboración ciudadana ante las autoridades —ya sea ante la Policía Nacional o la Guardia Civil— resulta fundamental no solo para iniciar las pesquisas pertinentes, sino también para alimentar las bases de datos sobre inteligencia criminal que permiten alertar a la población sobre la evolución de estas tácticas delictivas. Los expertos en ciberseguridad recuerdan que ninguna entidad bancaria solicitará jamás la entrega de bienes físicos en buzones ni requerirá claves de acceso o códigos de validación a través de canales no oficiales.