Desarticulada una célula del Tren de Aragua en España tras una operación contra el crimen organizado

Desarticulada una célula del Tren de Aragua en España tras una operación contra el crimen organizado

Recurso: El Día

La Policía Nacional y la Guardia Civil han desarticulado una célula del Tren de Aragua en España tras detener a cinco personas implicadas en robos violentos y tráfico de drogas, confirmando la creciente amenaza de estas organizaciones criminales transnacionales.

La desarticulación de una célula operativa vinculada al Tren de Aragua marca un punto de inflexión en la vigilancia de las fuerzas de seguridad sobre la expansión de estructuras criminales transnacionales en territorio español. Según ha trascendido a través de las investigaciones conjuntas de la Policía Nacional y la Guardia Civil, la caída de este grupo —que operaba con una sofisticación logística inusual— confirma la creciente preocupación de las autoridades por la implantación de bandas originarias de América Latina que, tras consolidarse en sus países de origen, exportan sus métodos de violencia extrema y planificación técnica a Europa.

El operativo, que culminó el pasado 17 de junio con la detención de cinco individuos en puntos tan dispersos como Tenerife, Ibiza, Ourense, Madrid y Ciudad Real, tiene su origen en un asalto violento perpetrado en enero contra un cirujano plástico en la provincia de León. En aquel suceso, los agresores no solo sustrajeron bienes de lujo y efectivo por valor de 110.000 euros, sino que mantuvieron retenida a una familia, menores incluidos, bajo coacción armada. Este episodio permitió a los investigadores reconstruir un modus operandi caracterizado por la vigilancia prolongada de objetivos con alto poder adquisitivo, el uso de vehículos robados con matrículas dobladas —que posteriormente eran destruidos mediante incendio— y el empleo de tácticas de asalto domiciliario que incluían el uso de bridas y cinta adhesiva para inmovilizar a las víctimas.

El registro de los inmuebles vinculados a los arrestados ha permitido incautar un arsenal logístico que incluye 50 cartuchos de arma corta, documentación detallada sobre la planificación de los robos y una cantidad significativa de sustancias estupefacientes, destacando más de medio kilo de cocaína rosa (tusi) y diversos compuestos de MDMA. Estos hallazgos refuerzan la tesis de que la organización no solo se dedicaba al robo con violencia, sino que mantenía una estructura de distribución de drogas sintéticas. Actualmente, los agentes trabajan en el cotejo de pruebas para determinar la posible implicación de esta célula en otros atracos sin resolver en el territorio nacional.

Este golpe policial guarda una conexión directa con otra operación ejecutada el pasado mes de mayo en Madrid, donde fueron detenidos seis individuos vinculados a la misma organización. Aquel caso, que se saldó con la incautación de un botín valorado en casi tres millones de euros —incluyendo transferencias forzadas de criptomonedas—, evidenció el uso de tecnología avanzada, como inhibidores de frecuencia, por parte de estos grupos.

Tras pasar a disposición judicial, cuatro de los cinco detenidos en la operación de junio han ingresado en prisión provisional. Se les atribuye una larga lista de cargos que abarca desde la pertenencia a organización criminal y detención ilegal hasta delitos contra la salud pública y tenencia ilícita de armas. La persistencia de estas bandas en el tejido delictivo español subraya el desafío que supone para los cuerpos de seguridad la detección temprana de células que, lejos de ser grupos aislados, operan bajo una estructura jerárquica y una metodología de trabajo altamente profesionalizada.