
Desarticulada una red que robaba criptomonedas mediante asaltos violentos a turistas en España
La UDEF ha desarticulado una red criminal que asaltaba violentamente a turistas en España para robarles criptomonedas mediante el acceso forzado a sus dispositivos digitales.
La ciberdelincuencia ha dado un salto cualitativo en las zonas turísticas españolas, donde la violencia física se está convirtiendo en el método de acceso para el expolio de activos digitales. Según ha trascendido a través de fuentes policiales, la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de Las Palmas ha desarticulado una operativa criminal tras la detención de un joven de 23 años, presuntamente vinculado a una organización dedicada a la sustracción de criptomonedas mediante el asalto directo a turistas.
El caso, que se encuentra bajo instrucción judicial en San Bartolomé de Tirajana, tuvo su origen en un incidente ocurrido la pasada Nochevieja en Playa del Inglés. La víctima, un turista extranjero, fue abordada por dos individuos que, tras agredirle físicamente, le arrebataron su teléfono móvil. La gravedad del suceso no terminó en el robo del terminal, sino en la posterior vulneración de sus cuentas digitales, desde las cuales los atacantes drenaron 33.000 USDT —una moneda estable vinculada al dólar— hacia una billetera privada.
La trazabilidad de estos fondos ha sido el eje central de la investigación. Los agentes lograron seguir el rastro de las criptomonedas a través de diversas plataformas de intercambio, donde parte del capital fue convertido a euros y posteriormente utilizado en transacciones cotidianas en Madrid y Alicante. Este rastro financiero permitió a los investigadores no solo identificar al principal sospechoso, sino también detectar un patrón delictivo más amplio. La organización, según las pesquisas, operaría en diversos enclaves turísticos de alto perfil, como Valencia, Málaga y el sur de Tenerife, empleando tanto la fuerza bruta como la sumisión química de las víctimas para lograr sus objetivos.
El desenlace de la operación se produjo en el aeropuerto de Alicante-Elche Miguel Hernández, donde el joven fue interceptado a su llegada en un vuelo procedente de Francia. Paralelamente, una mujer de 30 años ha sido puesta bajo investigación por su supuesta colaboración en la gestión y movimiento de los activos sustraídos.
Este episodio pone de relieve la creciente sofisticación de las bandas organizadas que operan en España, las cuales han integrado la gestión de activos digitales en su modelo de negocio criminal. La capacidad de los investigadores para seguir el flujo de las criptomonedas desde el robo inicial hasta su conversión en moneda fiduciaria en establecimientos comerciales demuestra que, a pesar del anonimato que prometen ciertos entornos digitales, la huella económica sigue siendo una herramienta fundamental para la persecución de estos delitos. El detenido ha sido ya puesto a disposición de la autoridad judicial en Alicante, mientras las diligencias continúan para desmantelar la estructura completa de esta red.