
La Lotería Nacional reparte millones por España, con Canarias agraciada.
La Lotería Nacional del 5 de marzo repartió sus premios principales por diversas localidades españolas, con especial incidencia en Tenerife y Gran Canaria.
La distribución de los premios de la Lotería Nacional del pasado jueves, 5 de marzo, ha significado una inyección económica en diversas localidades del territorio español, con una particular incidencia en el archipiélago canario. Según información difundida, los dos premios principales del sorteo han alcanzado a múltiples puntos de venta, destacando la presencia de agraciados en Tenerife y Gran Canaria.
El número 27188, correspondiente al primer premio, fue despachado en administraciones de hasta doce provincias. En el contexto canario, el municipio tinerfeño de Icod de los Vinos, a través de su localidad de Santa Bárbara, figura entre los puntos donde se vendieron décimos. A nivel peninsular, este mismo premio se distribuyó en Alicante, Almería, Badajoz, Barcelona, Cádiz, Cantabria, Girona, Jaén, Lleida, Madrid y Sevilla.
Por su parte, el segundo premio, identificado con el número 34703, también tuvo una amplia repercusión geográfica. En Tenerife, la localidad de Los Realejos fue uno de los lugares donde se consignó. En Gran Canaria, los municipios de Santa Lucía de Tirajana y Las Palmas de Gran Canaria también registraron ventas de este número. Fuera del archipiélago, el 34703 se vendió en Sevilla, Vizcaya, A Coruña, Cádiz, Barcelona, Álava y Pontevedra.
Estos sorteos, gestionados por Loterías y Apuestas del Estado (SELAE), representan una de las tradiciones de juego público más arraigadas en España. La dispersión de los premios no solo genera beneficios directos para los agraciados, sino que también implica una contribución fiscal al erario público, dado que los premios de la Lotería Nacional están sujetos a gravamen a partir de los 40.000 euros. La recurrente presencia de las islas en la lista de localidades premiadas subraya la participación activa de sus habitantes en estos eventos y el impacto económico que suponen para las economías insulares.