La pastelera tinerfeña Miriam Hernández, premiada en Londres por el mejor diseño de tartas nupciales

La pastelera tinerfeña Miriam Hernández, premiada en Londres por el mejor diseño de tartas nupciales

Recurso: El Día

La pastelera tinerfeña Miriam Hernández ha sido galardonada con el premio al mejor diseño de tartas nupciales en los London Wedding Awards 2026 por su firma Baking Love London.

El sector de la repostería creativa en el Reino Unido ha vuelto a poner el foco en el talento español. Tal y como recogen los datos oficiales de la segunda edición de los London Wedding Awards 2026, la firma Baking Love London, dirigida por la tinerfeña Miriam Hernández, ha sido distinguida con el galardón al mejor diseño de tartas nupciales del año. Este reconocimiento sitúa a la empresa, con sede en el norte de la capital británica, por encima de otros competidores de renombre en el sector, como Designer Cakes of London, Heart of Cake y Grand Wedding Cakes.

La trayectoria de Hernández, natural de La Orotava, es un ejemplo de la internacionalización de la gastronomía española. Tras una formación técnica que abarca España, Venezuela, Francia y el Reino Unido —incluyendo su paso por el grupo Peyton and Byrne—, la pastelera consolidó su proyecto empresarial en 2017. Desde entonces, la firma ha logrado una reputación basada en la personalización de sus encargos, un modelo de negocio que se refleja en una valoración de cinco estrellas en las plataformas digitales de reseñas, respaldada por cientos de testimonios de clientes.

Más allá de la técnica artesanal, el éxito de Baking Love London ha trascendido el ámbito de las celebraciones privadas. La marca ha logrado posicionarse en el mercado corporativo y de lujo, colaborando con entidades como el Chelsea FC, la firma Loewe, Rodial y la marca Love Corn, además de haber sido objeto de cobertura en medios de referencia como The Times. Este crecimiento comercial se complementa con una vertiente de responsabilidad social corporativa, mediante la cual la empresa destina una parte de sus ingresos —una libra por cada unidad vendida— a la organización benéfica My Medina Schools, que facilita recursos educativos a menores en Dakar, Senegal.

Para Hernández, este premio supone un hito en su carrera, al validar el componente emocional y la dedicación que imprime en cada pieza. La distinción no solo reconoce la calidad estética del producto, sino también la capacidad de la empresa para integrar la gestión de un negocio familiar con estándares de alta cocina en un mercado tan competitivo como el londinense. Este galardón consolida a la pastelera canaria como una figura de referencia en la industria nupcial británica, un sector que, tras la pandemia, ha experimentado una notable profesionalización y una mayor exigencia en cuanto a la exclusividad de los servicios contratados.