La DGT refuerza la vigilancia en túneles: multas de hasta 600 euros por adelantamientos indebidos

La DGT refuerza la vigilancia en túneles: multas de hasta 600 euros por adelantamientos indebidos

Recurso: El Día

La Guardia Civil y la DGT han intensificado la vigilancia en túneles para sancionar con hasta 600 euros y la retirada de 6 puntos los adelantamientos indebidos, reforzando la seguridad en tramos donde estas maniobras están estrictamente reguladas.

La seguridad en las infraestructuras subterráneas ha vuelto a situarse en el foco de la vigilancia operativa de la Guardia Civil y la Dirección General de Tráfico (DGT), tal y como ha trascendido recientemente en relación con las nuevas campañas de control en la red viaria nacional. El objetivo de las autoridades es atajar la siniestralidad en entornos donde la visibilidad reducida y la estrechez de la calzada multiplican los riesgos para los usuarios.

El marco normativo, articulado a través del Reglamento General de Circulación, establece una prohibición taxativa para realizar adelantamientos en túneles, pasos inferiores o tramos señalizados con la placa S-5, siempre que la calzada cuente con un único carril para el sentido de la marcha. Esta restricción responde a la necesidad de minimizar las maniobras de riesgo en espacios donde el margen de maniobra ante un imprevisto es significativamente menor que en vías a cielo abierto.

No obstante, la ley contempla excepciones operativas: el adelantamiento es lícito exclusivamente en aquellos túneles que dispongan de varios carriles por sentido, siempre que la maniobra se ejecute sin invadir el carril contrario. Para que esta acción sea conforme a la norma, el conductor debe cumplir con requisitos técnicos estrictos: señalizar la intención con antelación, verificar que existe espacio y visibilidad suficientes, y mantener el límite de velocidad —generalmente fijado en 80 km/h en estos tramos—. Estas obligaciones son extensibles a todo tipo de vehículos, incluidos los motociclistas.

El incumplimiento de estas directrices conlleva consecuencias administrativas severas. La DGT clasifica el adelantamiento indebido en túneles como una infracción grave, castigada con una sanción económica de 600 euros y la retirada de 6 puntos del permiso de conducir, especialmente cuando la maniobra compromete la integridad de otros usuarios o implica la invasión del sentido contrario.

Más allá del componente sancionador, las autoridades insisten en la importancia de la concienciación. La peligrosidad inherente a la circulación en túneles, a menudo subestimada por los conductores, requiere una actitud preventiva constante. La vigilancia reforzada por parte de los agentes de tráfico busca, en última instancia, reducir la exposición a situaciones de riesgo en un entorno donde la capacidad de reacción humana se ve limitada por las condiciones físicas del trazado.