
La DGT intensifica la vigilancia sobre la distancia de seguridad para evitar colisiones por alcance
La DGT y la Guardia Civil intensifican la vigilancia sobre la distancia de seguridad para reducir las colisiones por alcance, recordando que su incumplimiento conlleva multas de 200 euros y la pérdida de 4 puntos del carné.
La seguridad vial en nuestras carreteras vuelve a estar en el punto de mira tras las recientes advertencias lanzadas por la Dirección General de Tráfico (DGT) y la Guardia Civil, quienes han intensificado su vigilancia sobre una de las infracciones más recurrentes y peligrosas: la falta de distancia de seguridad entre vehículos. Tal y como ha trascendido en las últimas horas a través de los canales oficiales de Tráfico, las autoridades han optado por un tono divulgativo, utilizando el Día Internacional del Chicle para concienciar sobre el riesgo de circular excesivamente cerca del vehículo precedente, una práctica que coloquialmente han calificado como "coches chicle".
Más allá de la anécdota comunicativa, el trasfondo de esta campaña reside en la alta siniestralidad asociada a las colisiones por alcance. El Reglamento General de Circulación, en su artículo 54, establece la obligatoriedad de mantener un espacio libre suficiente que garantice la detención del vehículo ante un frenado repentino, sin que se produzca un impacto. Esta norma no es estática, sino que debe adaptarse dinámicamente a factores críticos como la velocidad, el estado del firme y las condiciones de adherencia. Asimismo, la normativa impone requisitos específicos para vehículos pesados o conjuntos de más de diez metros, los cuales deben mantener una separación mínima de 50 metros para facilitar las maniobras de adelantamiento de otros usuarios.
El incumplimiento de estas directrices no solo compromete la integridad física de los ocupantes, sino que conlleva consecuencias administrativas severas. La legislación vigente tipifica esta conducta como una infracción grave, castigada con una sanción económica de 200 euros y la detracción de 4 puntos del permiso de conducir. En escenarios de mayor gravedad, donde la proximidad extrema ponga en riesgo manifiesto la seguridad de terceros, los agentes podrían incluso tipificar el comportamiento como conducción temeraria, elevando la responsabilidad penal del infractor.
Desde el ámbito de la seguridad vial, los expertos subrayan que el control de la distancia es una de las herramientas más eficaces para mitigar el efecto dominó en las retenciones y evitar accidentes en cadena. La insistencia de las autoridades en este punto responde a una necesidad de corregir hábitos de conducción que, aunque normalizados por muchos usuarios, contravienen los principios básicos de la circulación segura y la responsabilidad compartida en la red viaria.