La DGT prepara el cambio a la serie 'P' en las matrículas españolas para 2027

La DGT prepara el cambio a la serie 'P' en las matrículas españolas para 2027

Recurso: El Día

La DGT prevé agotar las matrículas con la letra 'N' entre finales de 2026 y principios de 2027, momento en el que se iniciará la nueva serie alfanumérica comenzando por la letra 'P'.

Tal y como ha trascendido recientemente, el parque automovilístico español se prepara para una transición técnica en su sistema de identificación. La Dirección General de Tráfico (DGT) estima que, ante el ritmo actual de matriculaciones, las combinaciones alfanuméricas que comienzan por la letra 'N' se agotarán en un horizonte temporal situado entre finales de 2026 y los primeros meses de 2027, momento en el cual se iniciará la serie encabezada por la letra 'P', comenzando por la secuencia PBB.

Este modelo de identificación, vigente desde el año 2000, responde a una lógica de asignación progresiva que permite una gestión eficiente del censo de vehículos. El diseño actual, que integra cuatro dígitos y tres consonantes, incorpora restricciones técnicas deliberadas: la exclusión de las vocales —para evitar la formación de términos inapropiados o acrónimos ofensivos— y la omisión de las letras 'Ñ' y 'Q', con el fin de prevenir confusiones visuales. Este sistema no solo cumple una función administrativa, sino que se alinea con los estándares europeos al incluir la banda azul distintiva de la Unión Europea y el código de país.

Más allá de la cuestión técnica, la renovación de la serie alfanumérica pone de relieve el coste burocrático que conlleva la puesta en circulación de un nuevo vehículo. Según datos del RACE, el proceso de matriculación implica un desembolso que oscila, de manera aproximada, entre los 200 y los 1.000 euros, dependiendo de la tipología del automóvil y las gestiones asociadas. Dentro de este desglose, la tasa administrativa fijada por la DGT para turismos se sitúa en 99,77 euros para el ejercicio 2026, mientras que para los ciclomotores el importe es de 27,85 euros. A estas cuantías, que suelen ser gestionadas directamente por los concesionarios, deben sumarse las obligaciones fiscales variables, tales como el impuesto de matriculación —vinculado a los niveles de emisiones de CO₂— y el impuesto sobre vehículos de tracción mecánica de carácter municipal.