Inversión sudafricana de 25 millones impulsa a España como hub audiovisual global

Inversión sudafricana de 25 millones impulsa a España como hub audiovisual global

Recurso: Diario de Avisos

El Gobierno impulsa el sector audiovisual español con una inversión público-privada de 25 millones de euros junto a capital sudafricano para potenciar la producción y posproducción cinematográfica en el país.

La apuesta del Ejecutivo por convertir a España en un nodo estratégico para la industria cinematográfica global ha dado un paso significativo con la entrada de capital sudafricano en el sector. Tal y como ha informado el Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública, el despliegue de 25 millones de euros —con una participación pública de 12,7 millones a través de la Sociedad Española para la Transformación Tecnológica (SETT)— marca el inicio de una colaboración público-privada destinada a fortalecer la infraestructura técnica y creativa del país. Esta operación, enmarcada en el Plan España Hub Audiovisual, representa el desembarco más ambicioso de firmas sudafricanas en el ecosistema creativo nacional hasta la fecha.

La estrategia se articula en torno a dos ejes operativos gestionados por el grupo Known Associates Group (KAG), bajo la dirección de Tshepiso y Joel Chikapa-Phiri, y con el respaldo inversor de la firma Sinobukhosi, encabezada por Luleka Masinda. Por un lado, la implantación de Moonlighting Studios Spain en Madrid absorberá 18 millones de euros —8,8 millones de origen público— para consolidar un centro de desarrollo de proyectos y propiedad intelectual. La trayectoria de esta matriz, vinculada a grandes producciones internacionales como Mad Max: Fury Road o Mufasa, busca ahora replicar su capacidad operativa en territorio español con el objetivo de materializar una decena de largometrajes y documentales.

De forma complementaria, la iniciativa contempla la creación de una red de posproducción mediante la firma The Refinery, que contará con una dotación total de 8 millones de euros, de los cuales 3,9 millones provienen de la SETT. La particularidad de este proyecto reside en su distribución geográfica: la instalación de estudios en Canarias y el País Vasco. Según fuentes ministeriales, esta descentralización busca retener el valor añadido de la posproducción dentro de nuestras fronteras, evitando la externalización de servicios técnicos y permitiendo que los equipos españoles mantengan un mayor control sobre el proceso creativo y la gestión económica de las obras.

Este movimiento se produce en un contexto donde España intenta consolidar su posición como plató y centro de servicios digitales frente a la competencia de otros mercados europeos. La integración de KAG, una compañía que abarca desde la financiación hasta la distribución, junto con la inyección de capital de Sinobukhosi, subraya la intención del Gobierno de atraer socios internacionales que no solo aporten liquidez, sino también una red de distribución global. Con esta maniobra, el Ministerio busca cerrar el círculo de la cadena de valor audiovisual, integrando la capacidad técnica de las nuevas sedes con el tejido industrial ya existente en el territorio nacional.