La canaria EAVE evoluciona hacia la tecnología de almacenamiento energético y economía circular

La canaria EAVE evoluciona hacia la tecnología de almacenamiento energético y economía circular

Recurso: El Día

La empresa canaria EAVE evoluciona hacia un modelo de base tecnológica centrado en la economía circular y la reutilización de baterías para optimizar el almacenamiento energético en entornos insulares.

La transición energética en España atraviesa una fase de maduración industrial donde el despliegue de infraestructuras básicas está dando paso a la especialización tecnológica. Tal y como recoge la compañía EAVE en su reciente balance corporativo, el sector ha superado la etapa de instalación masiva para centrarse en la gestión inteligente de la energía y la economía circular. Fundada en 2019 en Canarias, la firma ha trazado una hoja de ruta que busca trascender su rol original como instaladora de puntos de recarga y sistemas fotovoltaicos para consolidarse como una empresa de base tecnológica (Clean Tech).

El núcleo de esta evolución reside en la optimización del almacenamiento energético, un desafío crítico para un territorio insular con alta dependencia de combustibles fósiles. La estrategia de la empresa se articula ahora a través de la reutilización de baterías de vehículos eléctricos que, tras finalizar su vida útil en la automoción, son reconvertidas para aplicaciones industriales, portuarias o domésticas. Este modelo, materializado en líneas de desarrollo como Nomad y proyectos específicos como NautiLion o NOMAD Port, pretende sustituir el uso de generadores diésel en entornos donde la electrificación convencional presenta dificultades técnicas.

Desde su sede en el Parque Científico y Tecnológico de Tenerife, la compañía, dirigida por Luis Linares, Josué García y David Machín, defiende que el archipiélago debe dejar de ser un mero receptor de tecnología externa para convertirse en un centro de innovación energética. Esta visión se apoya en una estructura multidisciplinar que integra desde la ingeniería de potencia hasta la inteligencia artificial y la monitorización remota. La apuesta por el I+D+i aplicado responde a una necesidad de mercado: la de dotar de flexibilidad a una red que, sin sistemas de gestión avanzada, no puede aprovechar plenamente el potencial solar de la región.

El contexto actual del sector energético español, marcado por la urgencia de descarbonizar sectores logísticos y náuticos, exige una mayor agilidad administrativa. La dirección de EAVE subraya que la viabilidad de estas soluciones depende de una simbiosis entre la capacidad técnica de las empresas y un marco regulatorio que facilite la validación de prototipos en entornos reales. En este sentido, la transición hacia una compañía de desarrollo tecnológico no solo busca la eficiencia operativa, sino también la creación de una industria local capaz de exportar soluciones de almacenamiento y gestión energética a otros mercados con retos de suministro similares.