
La DGT refuerza la vigilancia en carretera ante la Operación Verano y el partido España-Francia
La DGT refuerza los controles de alcohol y drogas en las carreteras españolas durante la Operación Verano 2026, intensificando la vigilancia ante la semifinal del Mundial entre España y Francia.
La Dirección General de Tráfico (DGT) ha activado un dispositivo especial de vigilancia con motivo de la Operación Verano 2026, un periodo en el que se proyectan más de 104 millones de desplazamientos por las carreteras españolas durante julio y agosto. Según ha comunicado el organismo, esta estrategia de control se verá reforzada de manera inmediata debido a la coincidencia con el encuentro de semifinales del Mundial 2026 que enfrentará esta noche a España y Francia.
El despliegue, que se mantendrá operativo hasta el próximo 19 de julio, pone el foco en la detección de sustancias estupefacientes y alcohol. Esta medida responde a la necesidad de mitigar el riesgo de siniestralidad, especialmente en un contexto de celebraciones deportivas. Los datos de Tráfico subrayan la urgencia de esta intervención: el alcohol fue un factor determinante en el 28% de los accidentes mortales registrados durante el pasado año, un escenario que se saldó con 273 fallecimientos.
El marco sancionador vigente establece límites diferenciados según el perfil del conductor. Mientras que para el grueso de los automovilistas el límite máximo permitido es de 0,25 mg/l en aire espirado, los conductores noveles y profesionales deben ajustarse a un umbral más restrictivo de 0,15 mg/l. La normativa tipifica como delito penal superar los 0,60 mg/l, lo que conlleva penas de prisión de entre seis meses y un año, además de la retirada del permiso de conducir por un periodo de uno a cuatro años. La negativa a someterse a las pruebas de detección conlleva consecuencias penales equivalentes.
Un aspecto relevante de la actual regulación, consolidado tras la reforma de la Ley de Tráfico de marzo de 2022, es la política de tolerancia cero para los menores de edad. Aquellos que utilicen bicicletas, patinetes eléctricos o ciclomotores de hasta 125 centímetros cúbicos tienen prohibido circular con cualquier tasa de alcohol en sangre o aire espirado. El incumplimiento de esta norma para los menores puede derivar en multas de 500 euros y la detracción de cuatro puntos en el permiso, en aquellos supuestos en los que el vehículo requiera licencia.
Más allá de las infracciones penales, las sanciones administrativas por conducir bajo los efectos de sustancias prohibidas oscilan entre los 500 y los 1.000 euros, acompañadas de la pérdida de entre cuatro y seis puntos del carné. Ante el incremento del flujo circulatorio y la euforia social que rodea al campeonato mundial, las autoridades insisten en la incompatibilidad absoluta entre el consumo de alcohol y la conducción, recordando que cualquier presencia de drogas en el organismo es motivo suficiente para la imposición de una sanción.