
La DGT instala nuevas señales de STOP con vigilancia automatizada para sancionar el incumplimiento de la parada obligatoria
La DGT ha comenzado a instalar nuevas señales de STOP con vigilancia automatizada para sancionar con 200 euros y la retirada de 4 puntos a los conductores que no detengan el vehículo por completo en las intersecciones.
La Dirección General de Tráfico (DGT) ha comenzado a desplegar una nueva señalización en la red viaria española, una medida que, según ha trascendido recientemente, busca reforzar el cumplimiento de las detenciones obligatorias en intersecciones mediante la integración de sistemas de vigilancia automatizada. Esta actualización del catálogo de señales responde a la estrategia del organismo para mitigar la siniestralidad en puntos críticos, donde la omisión del alto reglamentario constituye un factor de riesgo determinante.
El nuevo distintivo combina la iconografía convencional de los radares con la simbología propia de la señal de STOP. Su función principal es advertir al conductor de que el cumplimiento de la parada no es solo una norma de tráfico, sino una acción monitorizada por dispositivos electrónicos. Esta implementación técnica subraya la importancia de la detención total del vehículo, una maniobra que, a menudo, es ejecutada de manera deficiente por los usuarios, quienes confunden la reducción de velocidad con la inmovilización completa exigida por el Reglamento General de Circulación.
Desde una perspectiva jurídica, el artículo 150 de dicha normativa es taxativo: el conductor debe inmovilizar el vehículo ante la línea de detención o, en su defecto, justo antes de la intersección. La norma contempla, además, el supuesto de falta de visibilidad, obligando al automovilista a realizar una segunda parada en un punto donde el campo de visión sea óptimo para incorporarse con seguridad. El incumplimiento de este protocolo, al ser catalogado como una infracción grave, conlleva una sanción económica de 200 euros y la retirada de 4 puntos del permiso de conducción.
La introducción de este sistema de control automatizado en los STOP no es baladí. La DGT busca erradicar la práctica del "ceda el paso encubierto", donde el conductor no llega a detener el vehículo por completo. Con esta medida, el organismo pretende automatizar la vigilancia en cruces donde la seguridad vial depende estrictamente de la inmovilización total, elevando la presión sancionadora sobre aquellas conductas que, aunque habituales en la conducción diaria, contravienen los principios básicos de seguridad en la circulación.