
La DGT advierte: colgar objetos del retrovisor puede conllevar multas de hasta 500 euros
La DGT advierte que llevar objetos colgados del espejo retrovisor que dificulten la visibilidad puede conllevar multas de hasta 200 euros, cifra que aumenta a 500 euros y la retirada de 4 puntos si el objeto se desprende y compromete la seguridad vial.
La seguridad vial en España atraviesa un momento de consolidación estadística, tal y como recogen los datos provisionales de la Dirección General de Tráfico (DGT) para el ejercicio 2025. El organismo estatal ha reportado una reducción del 3% en la siniestralidad mortal respecto al año previo, lo que se traduce en 35 vidas salvadas. Esta cifra sitúa al periodo actual como el segundo registro más favorable desde 1960, superado únicamente por los niveles de 2019, al margen de las anomalías estadísticas que supusieron los años de restricciones por la crisis sanitaria.
Pese a esta tendencia positiva, las autoridades mantienen el foco en los factores que comprometen la atención del conductor, especialmente en territorios con particularidades orográficas como Canarias. En el archipiélago, el incumplimiento de las normas de tráfico, la velocidad inadecuada y la falta de cobertura aseguradora siguen siendo los principales focos de vigilancia. En este contexto, la DGT ha puesto el acento en un elemento cotidiano que, a menudo, pasa desapercibido: los objetos colgados del espejo retrovisor.
Desde un punto de vista normativo, el artículo 19 del Reglamento General de Circulación establece la obligatoriedad de mantener una visión despejada a través de todas las superficies acristaladas del vehículo. La interpretación de este precepto es estricta: cualquier elemento que interfiera en el campo visual del automovilista puede ser objeto de sanción. Aunque el uso de ambientadores o accesorios decorativos no está prohibido de forma genérica, su ubicación en el retrovisor central se considera una infracción si el agente de la autoridad determina que el tamaño del objeto compromete la visibilidad.
Las consecuencias económicas para los conductores que ignoren estas recomendaciones son significativas. La cuantía de la multa puede alcanzar los 200 euros si se considera que el objeto obstaculiza la visión. No obstante, la sanción se agrava considerablemente —hasta los 500 euros y la retirada de 4 puntos del permiso de conducir— si el objeto se desprende y termina invadiendo la calzada, convirtiéndose en un riesgo añadido para el resto de los usuarios de la vía, incluidos ciclistas y conductores de vehículos de movilidad personal. Ante este escenario, la recomendación técnica de Tráfico es tajante: evitar cualquier tipo de elemento ornamental en el habitáculo que pueda distraer la atención o limitar la percepción del entorno durante la conducción.