
Las olas de calor dejan más de 1.100 fallecidos en la primera quincena de agosto en España
Las olas de calor han provocado 1.108 fallecimientos en España durante la primera quincena de agosto, elevando a 4.191 el total de muertes vinculadas a las altas temperaturas desde el inicio del verano.
El impacto de las olas de calor en la salud pública española ha alcanzado niveles críticos durante el presente verano, según los datos actualizados por el Sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria (MoMo). De acuerdo con las cifras difundidas por este organismo, el balance de fallecimientos vinculados a las temperaturas extremas durante la primera quincena de agosto se sitúa en 1.108 personas, una cifra que supera en 146 casos el registro del mismo periodo del año anterior.
Este incremento sitúa al actual ejercicio como el tercero con mayor incidencia de mortalidad térmica desde que el sistema comenzó su actividad en 2015, quedando únicamente por detrás de los registros observados en 2018 y 2022. La persistencia de estos episodios meteorológicos adversos ha elevado el acumulado total desde la activación del Plan Calor 2026 hasta las 4.191 defunciones, sumando las estimaciones de mayo (123), junio (936) y julio (2.024).
El análisis demográfico de los fallecidos revela una vulnerabilidad acentuada en los colectivos de mayor edad. De los 1.108 decesos contabilizados en la primera mitad de agosto, 1.070 correspondieron a personas mayores de 65 años, destacando especialmente el grupo de mayores de 85 años, que suma 659 víctimas. Por género, la incidencia ha sido mayor en mujeres, con 670 casos frente a los 438 registrados en hombres.
La distribución territorial muestra una notable disparidad. Cataluña encabeza el listado con 575 fallecimientos, seguida a distancia por Andalucía (105) y Canarias (75). El resto de las comunidades presentan cifras menores: Comunidad Valenciana (56), Castilla y León (53), Castilla-La Mancha (41), Aragón (35), País Vasco (33), Galicia (31), Comunidad de Madrid (31), Navarra (30), Murcia (12), Cantabria (12), Asturias (12), Extremadura (4), La Rioja (3), Melilla (1) y Baleares (1). En Ceuta, el sistema no ha detectado defunciones atribuibles a este factor.
Esta tendencia al alza en la mortalidad asociada al clima subraya la urgencia de las políticas de adaptación y prevención sanitaria. La consolidación de veranos con temperaturas sostenidamente altas está obligando a las autoridades a revisar los protocolos de protección para los grupos de riesgo, dado que la recurrencia de estos fenómenos térmicos se ha convertido en un desafío estructural para el sistema de salud, que ve cómo la capacidad de resiliencia de la población, especialmente la de mayor edad, se ve comprometida ante la prolongación de los periodos de calor intenso.