
La DGT implanta la señal R-118 para restringir la circulación de patinetes eléctricos en zonas peatonales
La DGT ha implementado la nueva señal R-118 para restringir el acceso de patinetes eléctricos a zonas de alta densidad peatonal, reforzando la normativa de seguridad vial con sanciones de hasta 200 euros por incumplimiento.
La integración de los Vehículos de Movilidad Personal (VMP) en el tejido urbano español ha alcanzado un nuevo hito normativo. Tal y como ha comunicado la Dirección General de Tráfico (DGT), el despliegue de una nueva señalización específica busca ordenar el tránsito de estos dispositivos eléctricos, cuya presencia ha transformado la fisonomía de nuestras ciudades en los últimos años. Esta medida, formalizada a través del Real Decreto 465/2025 y publicada en el Boletín Oficial del Estado el pasado mes de junio, responde a la necesidad de delimitar con mayor precisión los espacios compartidos entre peatones y usuarios de vehículos ligeros.
El eje central de esta actualización es la señal R-118, un distintivo circular con orla roja y fondo blanco que incorpora el icono de un patinete eléctrico. Su función es taxativa: restringir el acceso a cualquier VMP en las vías donde sea instalada. Esta señalización, que ya está siendo implementada de forma gradual en los municipios, se destina principalmente a entornos de alta densidad peatonal, donde la convivencia entre transeúntes y vehículos motorizados presenta mayores riesgos para la seguridad vial.
Desde una perspectiva técnica, la normativa define a los VMP como aquellos vehículos de una o más ruedas, propulsados exclusivamente por motores eléctricos, capaces de alcanzar velocidades de entre 6 y 25 km/h. Para operar legalmente, el marco regulatorio exige que cada unidad disponga de su correspondiente certificado de inscripción en el Registro de vehículos personales ligeros y porte la etiqueta identificativa obligatoria. El incumplimiento de la prohibición marcada por la señal R-118 conlleva sanciones económicas que pueden ascender a los 200 euros.
Es fundamental recordar que esta señal se suma a las restricciones preexistentes en el Reglamento General de Circulación. La normativa vigente mantiene la prohibición absoluta de circular con estos dispositivos por aceras, zonas peatonales, túneles, travesías, así como en vías interurbanas, autovías y autopistas. La progresiva implantación de esta señalética no solo busca homogeneizar el paisaje urbano, sino también reforzar la seguridad jurídica de los usuarios, quienes deben adaptar sus trayectos a una infraestructura que, ante el auge de la micromovilidad, se vuelve cada vez más restrictiva y especializada.