
España arrolla a Bélgica (95-67) y llega reforzada al Mundial
La selección española femenina de baloncesto cerró su preparación para la Copa del Mundo con una contundente victoria por 95-67 ante Bélgica en el Torneo Internacional de Tenerife.
La selección española femenina de baloncesto ha cerrado su participación en el Torneo Internacional de Tenerife con una victoria contundente frente a Bélgica (95-67), un resultado que, según informa el portal especializado Gigantes del Basket, permite al equipo de Miguel Méndez afrontar la inminente Copa del Mundo de Berlín con una inyección de moral significativa. Este triunfo no solo confirma el buen estado de forma del combinado nacional, sino que subraya la profundidad de una plantilla que ha sabido gestionar la transición hacia un juego más coral y dinámico.
El encuentro, que se mantuvo equilibrado durante la primera mitad (45-42 al descanso), se rompió definitivamente tras el paso por vestuarios gracias a la irrupción de Elena Buenavida y Maite Cazorla. La conexión entre ambas jugadoras canarias resultó determinante en el tercer periodo, donde España firmó un parcial de 21-5 que sentenció el choque. Buenavida, que finalizó con 12 puntos, tres rebotes y tres asistencias, lideró junto a Cazorla una fase de juego caracterizada por una alta intensidad defensiva, traducida en recuperaciones de balón y una ejecución letal en las transiciones rápidas.
Más allá de las actuaciones individuales, el bloque de Méndez exhibió una notable capacidad de adaptación táctica. Ante la amenaza que representaba Emma Meesseman, el cuerpo técnico optó por un sistema de ayudas constantes y marcajes dobles que limitó la producción de la estrella belga. En el plano ofensivo, la selección compensó la falta de fluidez en el juego posicional con un acierto exterior notable, alcanzando un 13/25 en triples, con Helena Pueyo como una de las piezas clave desde el perímetro.
El tramo final del partido permitió al seleccionador rotar el banquillo, dando minutos a jugadoras como Iyana Martín, quien aportó 15 puntos, y Alba Torrens, contribuyendo a que la ventaja en el marcador superara los 30 puntos (93-61). Este desenlace, que culminó con un 95-67 definitivo, sirve como termómetro para evaluar el nivel competitivo de España ante rivales de élite europea. La victoria en Tenerife no es un hecho aislado, sino la culminación de un proceso de preparación que busca consolidar un estilo de juego basado en la presión defensiva y la versatilidad, elementos que serán fundamentales en la cita mundialista que comenzará en menos de dos semanas.