
España repartirá dos millones de visores homologados para el eclipse solar del 12 de agosto
El Ministerio de Ciencia distribuirá dos millones de visores homologados en Canarias para garantizar la seguridad ocular durante el eclipse solar parcial del próximo 12 de agosto.
La inminente cita astronómica del 12 de agosto ha puesto en marcha un dispositivo de seguridad sin precedentes en nuestro país, tal y como han informado recientemente fuentes del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades. Ante la expectación que genera este eclipse solar, que podrá visualizarse de forma parcial desde el archipiélago canario, las autoridades han priorizado la prevención de riesgos oculares mediante el reparto masivo de material de protección certificado.
La campaña, bautizada bajo el lema 'Una vista única. Cuídala', contempla la distribución gratuita de dos millones de visores homologados. Esta logística se articulará principalmente a través de la red comercial de la ONCE, que comenzará la entrega a partir de la primera semana de agosto, y se complementará con la aportación de 300.000 unidades adicionales gestionadas por la FECYT, destinadas a centros de investigación, museos y entidades de divulgación científica. En el caso de Canarias, instituciones como el Museo Elder de la Ciencia y la Tecnología, el Museo de la Ciencia y el Cosmos y el proyecto 'Ojos al Cielo' en La Palma actuarán como nodos clave para la difusión de estas medidas de seguridad.
Desde una perspectiva técnica, la relevancia de este evento trasciende el fenómeno del próximo mes de agosto, ya que supone el pistoletazo de salida para un ciclo de tres eclipses solares que tendrán lugar en España en un periodo de apenas 18 meses, incluyendo el evento de 2027 —calificado por la comunidad científica como el "Eclipse del Siglo"— y el eclipse anular de 2028.
La elección de Canarias como punto de observación privilegiado no es casual. La combinación de una orografía que permite el acceso a grandes altitudes y la reconocida calidad de sus cielos, especialmente en las cumbres de Tenerife y La Palma, sitúa al archipiélago en una posición de ventaja competitiva para el turismo astronómico. No obstante, los expertos subrayan la necesidad de extremar la cautela: el uso de gafas de sol convencionales es insuficiente y peligroso, siendo estrictamente necesario emplear filtros que cumplan con la normativa internacional ISO 12312-2.
El protocolo de seguridad es taxativo: cualquier instrumento óptico, ya sean telescopios o cámaras, debe contar con filtros solares específicos en su parte frontal para evitar daños irreversibles en la retina. Ante la ausencia de visores homologados, los especialistas recomiendan optar por técnicas de proyección indirecta, como el uso de cámaras estenopeicas o utensilios domésticos perforados, que permiten seguir la evolución del fenómeno sin exponer la vista de forma directa al astro rey. La recomendación es clara: la observación debe ser intermitente, colocando la protección antes de enfocar al Sol y retirándola únicamente tras haber desviado la mirada.