El Gobierno impulsa una reforma integral contra el tabaquismo que equipara vapeadores al tabaco y amplía los espacios sin humo

El Gobierno impulsa una reforma integral contra el tabaquismo que equipara vapeadores al tabaco y amplía los espacios sin humo

Recurso: El Día

El Gobierno español ha aprobado un anteproyecto de ley que endurece la regulación del tabaquismo, equiparando los vapeadores al tabaco convencional y ampliando los espacios libres de humo para proteger a los menores.

El Ejecutivo central ha dado luz verde a un ambicioso anteproyecto de ley que pretende transformar radicalmente el marco regulatorio del tabaquismo en España, tal y como ha trascendido recientemente. Esta reforma, que se integra en el Plan Integral de Prevención y Control del Tabaquismo 2024-2027, busca actualizar una normativa que llevaba más de una década sin cambios sustanciales, poniendo el foco en la protección de los menores y en la equiparación legal de los nuevos dispositivos de consumo.

La urgencia de esta medida se sustenta en datos preocupantes sobre la población adolescente. En el caso de Canarias, aunque el Archipiélago presenta cifras de consumo frecuente inferiores a la media nacional, más de 12.400 jóvenes de entre 14 y 18 años —el 10,7% de este grupo demográfico— mantienen el hábito de fumar. La precocidad en el inicio, situada en los 14 años, ha llevado a las autoridades sanitarias a endurecer el régimen sancionador: las infracciones leves conllevarán multas de entre 300 y 600 euros, con la posibilidad de que los tutores legales asuman la responsabilidad subsidiaria o que la sanción sea conmutada por trabajos comunitarios.

Uno de los pilares de la futura ley es la equiparación de los cigarrillos electrónicos, vapeadores y shishas al tabaco convencional. Esta medida responde a una realidad de mercado donde el uso de estos dispositivos supera al del cigarrillo tradicional: mientras que el 15,6% de los jóvenes canarios consumió tabaco en el último año, el 35,9% ha experimentado con vapeadores. La nueva norma prohibirá su uso en todos los espacios donde ya está vetado el tabaco, independientemente de si contienen nicotina o no, y restringirá su comercialización a puntos de venta especializados.

La propuesta legislativa también contempla una expansión significativa de los espacios libres de humo. De prosperar en las Cortes Generales, la prohibición de fumar se extenderá a las terrazas de hostelería, instalaciones deportivas, parques nacionales, recintos de espectáculos públicos —incluso al aire libre— y, de forma generalizada, a todo el litoral. Esta última medida supone un cambio de paradigma para Canarias, donde actualmente la restricción en playas depende de ordenanzas municipales o de la adhesión voluntaria a programas como "Playas sin Humo", que apenas cubre el 15% de los más de 500 arenales del Archipiélago.

Asimismo, se instaurarán "entornos de protección reforzada", estableciendo un radio de 15 metros de exclusión alrededor de centros educativos, sanitarios, culturales y parques infantiles. La reforma también contempla un endurecimiento drástico de la publicidad y el patrocinio en medios digitales y audiovisuales, además de la reactivación del Observatorio para la Prevención del Tabaquismo.

Aunque la prevalencia del tabaquismo en Canarias ha experimentado un descenso notable en los últimos años —pasando del 26,2% al 19,9% según la Encuesta de Salud de 2021—, el volumen de fumadores sigue siendo elevado, con cerca de 375.000 personas. El texto, que aún debe superar el trámite parlamentario y permitir posibles enmiendas, entrará en vigor 20 días después de su publicación definitiva en el Boletín Oficial del Estado, marcando un punto de inflexión en la política de salud pública nacional.