
Los satélites de Starlink vuelven a ser visibles sobre el cielo de Canarias tras un nuevo lanzamiento
El paso de 29 nuevos satélites Starlink sobre el cielo canario, avistado este martes poco después de su lanzamiento desde Florida, ha vuelto a despertar el interés ciudadano por la creciente actividad de la infraestructura orbital de SpaceX.
La recurrente estampa de los satélites de SpaceX sobre el firmamento canario ha vuelto a suscitar el interés ciudadano, tal y como recogen las informaciones publicadas este martes, 11 de agosto de 2026. Este fenómeno, que se ha consolidado como una cita habitual para los aficionados a la astronomía en las islas, pone de manifiesto la creciente densidad de la infraestructura orbital privada y la rapidez con la que las nuevas misiones alcanzan su fase de despliegue tras abandonar la plataforma de lanzamiento.
El avistamiento, reportado por numerosos usuarios en Gran Canaria, Tenerife y La Palma, se produjo apenas tres horas y media después de que el cohete Falcon 9 iniciara su ascenso desde Cabo Cañaveral, en Florida. La misión, identificada como Starlink 10-19, supuso la puesta en órbita baja de 29 nuevos dispositivos de telecomunicaciones. La inmediatez entre el despegue, registrado a las 16:58 horas (horario insular), y el paso de la formación sobre el archipiélago a las 20:55 horas, subraya la eficiencia operativa de la compañía de Elon Musk en la fase de inserción orbital.
Más allá del impacto visual, la jornada también certificó la recuperación del propulsor B1085. La primera fase del cohete logró un aterrizaje preciso sobre la plataforma autónoma A Shortfall of Gravitas, situada en el Atlántico, apenas ocho minutos y medio después de su partida. Este procedimiento de reutilización es la piedra angular del modelo de negocio de la firma, que busca reducir drásticamente los costes de acceso al espacio mediante la recuperación sistemática de sus lanzadores.
La visibilidad de este "tren" de satélites no es fruto del azar, sino de una alineación geométrica precisa entre la trayectoria de los aparatos y la posición del observador terrestre durante las primeras etapas de su despliegue. A medida que los satélites se separan de la segunda fase del cohete y comienzan a elevar su órbita hacia su posición operativa definitiva, la luz solar reflejada en sus paneles solares los hace distinguibles a simple vista, un recordatorio tangible de la transformación que está experimentando la órbita terrestre baja, actualmente saturada por miles de dispositivos destinados a la conectividad global.