
El sur de Tenerife impulsa un plan urbanístico para construir más de 6.200 viviendas
El sur de Tenerife impulsa un despliegue urbanístico de más de 6.200 nuevas viviendas con una inversión superior a los 1.400 millones de euros para paliar la crisis habitacional y responder al fuerte crecimiento demográfico de la comarca.
El sector inmobiliario en el sur de Tenerife atraviesa un punto de inflexión tras años de parálisis administrativa. Según los datos publicados recientemente por El Día, la zona meridional de la isla se prepara para un despliegue urbanístico sin precedentes, con la activación de proyectos que permitirán la creación de más de 6.200 nuevas unidades residenciales. Esta cifra, que cuenta con capacidad para albergar a unos 15.000 nuevos residentes, responde a la necesidad de corregir un desajuste estructural entre la oferta de vivienda y el crecimiento demográfico sostenido que ha experimentado esta comarca en las últimas dos décadas.
El impacto económico de este movimiento se estima en una cifra superior a los 1.400 millones de euros, una inversión que abarca desde la gestión del suelo hasta la comercialización final de los inmuebles. Si bien el grueso de estas promociones se enmarca en el ámbito privado, los planes contemplan que entre un 20% y un 30% de la oferta se destine a vivienda protegida, un elemento clave para mitigar la crisis habitacional que ha disparado los precios y reducido las opciones de alquiler convencional en los municipios turísticos.
Arona y Adeje se consolidan como los epicentros de esta transformación. En el caso de Arona, el desbloqueo del sector de El Mojón —el mayor ámbito urbanizable de Canarias, con un millón de metros cuadrados— permitirá la construcción de 2.200 viviendas tras tres décadas de inactividad. A esto se suma un incremento notable en la concesión de licencias de obra mayor: entre febrero de 2025 y junio de 2026, el consistorio ha autorizado 43 licencias de edificación que suman 547 viviendas, un salto cuantitativo drástico si se compara con las cinco licencias otorgadas en el lustro anterior. Por su parte, Adeje avanza en el desarrollo de los planes parciales El Calvario y Adeje 2020, que sumarán 1.120 viviendas, además de otras 140 unidades protegidas en Los Olivos.
La presión demográfica que justifica este despliegue es evidente: el sur de Tenerife concentra actualmente 330.349 habitantes, superando en más de 118.000 personas a la capital tinerfeña. Municipios como Adeje han experimentado un crecimiento poblacional del 258% desde el año 2000, mientras que San Miguel de Abona, Granadilla de Abona y Arona han registrado aumentos del 209%, 170% y 121%, respectivamente. Esta tendencia se replica, con menor intensidad pero igual necesidad, en localidades como Guía de Isora, Santiago del Teide y Güímar, que también integran sus propios proyectos residenciales en este mapa de expansión.
Más allá de la edificación, el reto que afrontan las administraciones locales es la dotación de servicios públicos. La magnitud de este crecimiento residencial exige una planificación paralela en infraestructuras críticas, desde el suministro de agua y el saneamiento hasta la creación de centros educativos, sanitarios y zonas verdes. La transición de un modelo de parálisis burocrática a uno de ejecución urbanística supone, en última instancia, la necesidad de transformar el crecimiento demográfico en un desarrollo urbano sostenible que garantice la calidad de vida de los nuevos residentes y de quienes ya habitan en la zona.